La madrugada del lunes pasado regresó a México la Selección Femenil Mexicana Sub 17 que conquistó el tercer lugar en el Mundial de la especialidad celebrado en Marruecos.
El sitio @espartanasmx relató que un niño de nombre Diego Estrada fue uno de los aficionados que, pese a la hora, se dio cita en el aeropuerto de la CDMX para recibir a las futbolistas que consiguieron un logro histórico para el país.
La delantera Miranda Solís quiso recompensar al pequeño fan y buscó entre sus compañeras unos zapatos de futbol (‘tacos’) para obsequiárselos. Cuando por fin los encontró, unos propiedad de la defensa Mía Villalpando, se acercó al menor y le cuestionó si jugaba futbol, a lo que recibió una respuesta afirmativa.
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Miranda indagó el número del calzado (5), lo midió, y tanto la mamá del pequeño como Diego aseguraron que sí le quedarían.
El momento se selló entre aplausos con una fotografía de la seleccionada nacional y el niño que recibió un regalo inolvidable.
Miranda Solís tuvo un gesto de crack que no pasó desapercibido.