CJ Stroud, quarterback de los Texans, protagonizó uno de los momentos más alarmantes de la Semana 9 de la NFL, toda vez que sufrió una conmoción cerebral tras recibir un artero golpe de un defensivo de los Broncos cuando el mariscal ya se estaba deslizando sobre el césped artificial.
La jugada se suscitó cuando al reloj le quedaban 13:56 en el segundo cuarto, era tercera oportunidad y ocho yardas por avanzar, Stroud amagó con lanzar el ovoide; sin embargo, al no encontrar receptor disponible, decidió correr para tratar de conseguir el primero y diez.
Pero al ver que no lo lograría, decidió deslizarse con los pies al frente en el césped y la regla indica que en ese momento el mariscal ya no puede ser tocado, aunque el esquinero Kris Abrams-Draine lo golpeó por el lado ciego, la cabeza del mariscal azotó contra el piso y de inmediato los propios jugadores de los Broncos pidieron el auxilio de los médicos.
De inmediato, los compañeros de Stroud le fueron a reclamar a Abrams-Draine por el golpe, mientras que el mariscal estaba visiblemente conmocionado y tendido sobre el campo, en tanto que los médicos comenzaron a auxiliarlo y la gran mayoría de los jugadores de ambos equipos clavaron la rodilla en el piso para implorar por el buen estado de salud del quarterback.
Después de varios minutos que se tardó en recuperar la consciencia, Stroud abandonó el terreno de juego por su propio pie, apoyado por dos personas del staff médico para dirigirse a los vestidores y ser avaluado para descartar complicaciones.