El encuentro de los Octavos de Final del Mundial de Clubes entre el Benfica y el Chelsea, que fue interrumpido a cinco minutos del final por amenaza de tormenta eléctrica sobre el Bank of America Stadium de Charlotte, es el sexto que para por esta situación en lo que va de torneo en cinco sedes diferentes.
En el momento del parón, el Chelsea ganaba por 1-0 gracias al gol anotado por el defensa Reece James en el minuto 64, mediante un tiro libre. Los jugadores abandonaron el terreno de juego a pesar de que solo quedaban cinco minutos por jugar. El protocolo de Estados Unidos ante la amenaza de tormenta en eventos deportivos al aire libre obliga a la interrupción del choque.
Es la segunda vez que el Benfica vive esta situación. En el choque de la fase de grupos contra el Auckland City, la interrupción duró dos horas y media en Orlando.
El que juega ante el Chelsea es el primero de los Octavos de Final que tiene que detenerse por la amenaza de tormenta. Además de estos dos, tuvieron que pararse los partidos entre el Pachuca y el Salzburgo, una hora y 40 minutos en Cincinnati; el Ulsan Hyundai-Mamelodi Sundowns, una hora en Orlando, el Boca Juniors con el Auckland City, una hora en Nashville y el Palmeiras frente el Al Ahly, 45 minutos detenido en Nueva Jersey.
Dicha situación parece tan sólo un 'mal augurio' de cara a la Copa del Mundo de 2026, a disputarse en su mayoría en el país de las barras y las estrellas, a la par de México y Canadá, pero en fechas similares al presente Mundial de Clubes (junio-julio).
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*Con información de EFE