La violencia se desató nuevamente en el futbol sudamericano este miércoles a niveles de escándalo mundial, particularmente en Argentina, toda vez que aficionados de Independiente de Avellaneda golpearon y desnudaron a los de la U de Chile.
El partido entre Independiente y el visitante Universidad de Chile por los Octavos de Final de la Copa Sudamericana fue suspendido al comienzo del segundo tiempo debido a los actos violentos de hinchas en las gradas del Estadio Libertadores de América.
De acuerdo con los primeros informes, un grupo de seguidores visitantes empezaron a agredir a sus rivales al lanzarles objetos como botellas de vidrio, piedras e incluso butacas. Esto obligó a la intervención policial y al desalojo parcial de ese sector.
Te podría interesar
MASACRE
A pesar de las medidas de seguridad, los episodios violentos continuaron y derivaron en choques entre ambas parcialidades a niveles de masacre cuando el árbitro uruguayo Gustavo Tejera ordenó detener el partido al inicio del segundo tiempo, empatado 1-1 y que provisionalmente le daba el pase a los andinos con un 1-2 global.
AFICIONADO AL VACÍO Y DERRIBADOS
Aproximadamente un centenar de hinchas del Rojo acorralaron a sus contrincantes (cerca de 15 segidores chilenos) en la tribuna sur. Según las informaciones los desnudaron y golpearon a patadas, puñetazos y con palos. De hecho, en videos que circulan se observa como un hincha de la U salta al vacío desde lo alto de la grada en su 'intento por escapar' y evitar más daños.
En otra publicación se ve cómo los seguidores de la Universidad de Chile tratan de ser derribados del otro lado de la reja por sus pares de la barra rival; un par de ellos también cayeron desde las alturas.
SE DESCONOCE SI HAY MUERTOS
De manera preeliminar, algunos medios reportaron que había tres aficionados chilenos fallecidos, entre ellos un menor de edad; no obstante, Independiente de Avellaneda aseguró que no había fallecidos, con un saldo de 90 detenidos del equipo rival y "heridos leves".
En tanto, la Conmebol sólo se pronunció para decir que el juego se canceló de forma oficial y que se abriría una investigación para deslindar responsabilidades.