El tiempo ha puesto las cosas en su lugar y el piloto mexicano Sergio Pérez ha ganado varias ‘carreras’ desde el año sabático que está tomando alejado de la Fórmula Uno.
La escudería Red Bull Racing decidió rescindir el contrato de Checo en diciembre pasado luego de que el piloto tuvo una segunda mitad de temporada a la baja y terminó en octavo lugar en el campeonato de pilotos.
Pese a tener dos años más de vínculo con el equipo, el tapatío fue apartado y de alguna manera señalado como el responsable de que se perdió el Campeonato de Constructores; sin embargo, más temprano que tarde ha salido a la luz que Pérez no era el problema.
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En primera instancia Red Bull promovió a Liam Lawson, de Racing Bulls, como sustituto de Checo, y tras llegar con múltiples promesas y anunciado por todo lo alto, el neozelandés duró únicamente dos carreras, consumido por sus errores que derivaron en actuaciones terribles, y por sus palabras llenas de soberbia.
Fue entonces que los altos mandos del equipo eligieron a Yuki Tsunoda como coequipero de Max Verstappen, y pese a que en primera instancia parecía que las cosas mejorarían, la realidad es que el japonés tampoco representó solución alguna.
En medio de este caos, diversos críticos de Checo que la temporada pasada exigieron su salida y lo cuestionaron con dureza, comenzaron a arrepentirse, a ofrecer disculpas y a reconocer que su percepción estaba equivocada debido a que el auto de Red Bull, además de difícil de conducir, no está en óptimas condiciones para competir.
Y la cereza que le faltaba al pastel. El miércoles pasado en una decisión inesperada se anunció el despido de Christian Horner como jefe de Red Bull luego de una gestión de 20 años.
El directivo fue el principal promotor de la salida de Checo Pérez y acababa de declarar que no existía arrepentimiento alguno con todo y que la escudería está en cuarto lugar en el Campeonato de Constructores y Verstappen, tercero en el de pilotos, con limitadas posibilidades de repetir como campeón del mundo.
En tanto Sergio Pérez se mantiene en pláticas con al menos dos escuderías para consolidar su regreso a la Fórmula Uno en 2026, revalorizado y alejado de una debacle que ya no lo puede salpicar ni mucho menos de la que lo quieran responsabilizar.
“Teníamos un buen equipo, se fue derrumbando poco a poco, teníamos un equipo, yo creo que en la era más competitiva de la F1”, dijo el mexicano en una entrevista reciente en el podcast ‘Desde el Paddock’.