El piloto Liam Lawson analizó su efímero paso por Red Bull al comienzo de la temporada, cuando llegó con gran confianza como reemplazo del mexicano Checo Pérez, pero solamente pudo correr dos Grandes Premios y fue degradado a Racing Bulls, un proceso que, aseguró, no fue “limpio”, ya que no le dieron suficiente tiempo.
Lawson, de 23 años de edad, pasó dos fines de semana junto a Max Verstappen en Red Bull antes de ser despedido. Esto representaba una gran oportunidad para dar el siguiente paso en su aventura en la F1 junto al vigente cuatro veces campeón del mundo, con la perspectiva de convertir sus resultados en puntos en podios, victorias en carreras y quizás incluso más.
Pero su sueño se esfumaría tras dos Grandes Premios desafiantes, ya que los jefes de equipo lo enviaron directamente de vuelta a Racing Bulls tras abandonar en la Q1 y no puntuar en los eventos consecutivos de apertura de la temporada en Australia y China. Lawson acepta que no lo ha superado.
Te podría interesar
"Sinceramente, no, todavía no. Creo que ahora no es del todo... Creo que las vacaciones de verano son el momento en que todos desconectamos mentalmente, al menos durante una semana más o menos”, dijo Lawson en entrevista con la página oficial de la F1.
MOTIVOS
Aunque Lawson admite que esos resultados "no fueron lo suficientemente buenos", varios factores jugaron en su contra: un periodo de pruebas limitado, ir a circuitos en los que nunca había competido (incluido un fin de semana de sprint) y tener que lidiar con el talento generacional de su compañero de equipo.
“Básicamente me centraba en mejorar, corregir y aprender. Mantenía la misma mentalidad desde que llegué a la F1. Creo que eso fue lo más importante al entrar en un equipo así, en un coche así... iba a llevar tiempo adaptarse y aprender. Sin pruebas adecuadas, los problemas en las pruebas, los problemas en Melbourne durante los entrenamientos… no fue fluido ni limpio. Necesitaba tiempo, y no me lo dieron”, declaró Lawson.
Red Bull decidió bajar a Liam Lawson a Racing Bulls y colocar en su lugar a Yuki Tsunoda, una apuesta arriesgada debido a que en ese momento apenas comenzaba la temporada. El conductor de 23 años ahora se encuentra en la posición 16 del Mundial de la Fórmula 1.
“Realmente no he hablado mucho de ello, porque creo que durante gran parte de este año simplemente he ignorado todo lo que ha pasado y me he centrado en intentar conducir el coche, pero sé que salieron muchas cosas que eran especulaciones sobre cómo me sentía. Mi confianza no ha cambiado desde principios de año hasta ahora”, recalcó Liam Lawson.
El piloto de Nueva Zelanda considera que la Fórmula 1 vive uno de sus momentos más reñidos que se recuerden, tras señalar que cualquier error puede sentenciar el resultado de una carrera.
“La F1 en general está muy, muy reñida en este momento, por lo que nos presiona a nosotros y al equipo para que, en primer lugar, llevemos el mejor paquete que tengamos a la carrera. Si llegas a una pista y tu coche está fuera de la ventana, e intentas alcanzarla, todos los demás están mejorando. Está tan reñido que solo intentamos encontrar media décima aquí y media décima allá”, finalizó.