El piloto mexicano Sergio Pérez demostró el buen ambiente que se vive en la naciente escudería de Cadillac, toda vez que realizó una dinámica con su coequipero Valtteri Bottas en la que debían responder preguntas y comer alitas muy picantes; sin embargo, el tapatío influyó para que el resto del equipo también terminara sonrojado.
Los dos pilotos de Cadillac fueron invitados al reto ‘Hot Ones’ que consiste en contestar preguntas tipo verdad o reto en donde, si se falla en la actividad o se niegan a contestar, se les ‘castiga’ y deben comer una alita aderezada con salsas que son muy picantes.
Checo falló en una prueba de lectura de labios y al no lograr adivinar datos curiosos de Bottas, se debió comer un par de alitas al hilo, se notó que no está tan acostumbrado al picante porque sufrió con los efectos.
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Mientras que Bottas de inmediato se llevó una alita a la boca cuando se le pidió hacer un ranking de los pilotos con los que ha sido coequipero. Prefirió el castigo y se le notó entero, dio un gran soplo, mientras que Checo Pérez le externaba su respeto. En una última prueba de una carrera de autos de juguete, el mexicano se impuso al finlandés, este último tuvo que comer una segunda alita y la prueba se empató.
Pero una vez que acabó la prueba, Checo Pérez retó al resto de los integrantes del equipo de Cadillac a comer alitas, lo que desató momentos memorables, con algunos poniéndose rojos de la cara ante lo picosas que estaban las salsas.