Benjamín Gil, manager de Charros de Jalisco, insistió en menospreciar a los Diablos Rojos del México, vigentes campeones de la Liga Mexicana de Beisbol y que tomaron ventaja de 2-0 en la Serie del Rey, al asegurar que su afición no pesa como presumen y que nunca dirigiría al equipo de la CDMX.
"Las aficiones no pesan y que les quede bien claro. El juego se juega entre las rayas, ahí es donde sucede todo", indicó Gil el jueves tras la paliza de los Diablos 12-1 a los Charros en el Estadio Alfredo Harp Helú de la Ciudad de México, que registró otra buena entrada.
Gil ya había causado polémica por asegurar que su equipo es mejor que los Diablos Rojos tras caer el jueves en el primer partido de la Serie del Rey por el título de la LMB,.
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Tras la segunda derrota, Gil se mostró crítico una vez más con sus rivales, al cuestionar el supuesto impacto de sus aficionados en el desarrollo del partido.
"La afición de Diablos no estaba metida en el juego cuando íbamos 2-1. O sea, ¿nomás pesaron en séptima y octava? Ayer (jueves), ¿nomás pesaron en la primera y segunda? ¿Los mandaron a callar y que no aplaudieran el resto del juego? ¿Dejaron de trabajar las bocinas en la tercera entrada? Entonces, ¿dónde está el peso?”, cuestionó el manager del club de Jalisco.
"Comprendo lo que dicen, pero no quieran hacer que es la afición, porque les voy a decir algo: le están quitando crédito a los jugadores de Diablos".
INSULTOS
Peso las críticas de Gil fueron más allá, al asegurar que nunca en su carrera aceptaría dirigir a los Diablos Rojos debido a que considera que los aficionados de la CDMX son muy irrespetuosos.
“No pesa, para mí no pesa el estadio, no pesa la afición. Me da risa que sea maleducada. Debe de haber respeto. Es desagradable que estén gritando groserías que no van. Si algo separa a la afición del beisbol con la del futbol es que el ambiente en los parques de beisbol es totalmente familiar”, declaró Gil tras la segunda derrota en Ciudad de México.