El partido entre Gimnasia y Esgrima de Jujuy y Deportivo Madryn de la Primera Nacional (Segunda División) de Argentina terminó en escándalo, luego de que el árbitro decidió suspenderlo al denunciar amenazas de muerte por parte de directivos del equipo local.
El silbante Lucas Comesaña relató que al medio tiempo del juego los dirigentes ingresaron al vestuario y le advirtieron que lo iban a matar, que no iba a salir del estadio o que lo llevarían preso, molestos por algunas decisiones polémicas (un penalti a favor que no señaló y una expulsión) pese a que su equipo ganaba 1-0.
Por ello, ante tal panorama el colegiado decidió no reanudar el encuentro al no contar con las garantías mínimas de seguridad.
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“El partido está suspendido, resolverá el Tribunal. Sufrimos amenazas dentro del vestuario mismo por parte de dirigentes locales. No fue solo a mi, fue al cuerpo arbitral.
“Seguramente haremos la denuncia ante la policía dentro del vestuario. También hubo cosas en la previa y el durante, ya se enterarán donde corresponde. Tenemos identificados a quienes fueron. Ingresaron directamente los dirigentes al vestuario”, dijo el árbitro en entrevista con TyC Sports.
Ricardo Sastre, directivo de Deportivo Madryn, condenó lo sucedido y lamentó que tras un largo viaje no fue posible disputar los 90 minutos del cotejo.
“No nos causa gracias hacer tres mil kilómetros y suspender el partido. El árbitro sufrió amenazas durante el entretiempo dentro del vestuario. Trató de ordenar la cuestión de los alcanzapelotas. Nosotros preferimos jugarlo, pero no podemos ir en contra si no están dadas las garantías”.
“No podemos poner en riesgo salubridad ni estado físico de los árbitros. No nos causa gracia, pero tenemos que hacer caso”, dijo el dirigente.