Policías de Río de Janeiro y aficionados del Flamengo se enfrentaron cerca del aeropuerto internacional de la ciudad mientras el equipo rojinegro se preparaba para viajar a Perú (Lima), donde se enfrentará a Palmeiras en una Final de la Copa Libertadores entre conjuntos brasileños.
Medios locales informaron que alrededor de una docena de aficionados entraron al autobús de Flamengo desde el techo mientras miles vitoreaban afuera. Imágenes capturadas muestran a las autoridades usando gas lacrimógeno y balas de goma en medio de los enfrentamientos. Algunos aficionados respondieron agrediendo a los policías.
El centrocampista español de Flamengo, Saúl Ñíguez, bromeó sobre los hechos en sus redes sociales, mostrando a los aficionados que entraban al autobús desde arriba.
Te podría interesar
- FUERTE POLÉMICA
Aficionados protestan con 12 minutos de silencio en varios partidos en Alemania contra medidas de seguridad en los estadios de futbol
- INDIGNACIÓN EN REDES
Aficionados colombianos son desalojados con violencia por agentes de seguridad en las tribunas durante un partido amistoso en Miami
“Tenemos nuevos fichajes rojinegros”, escribió el jugador en portugués en su cuenta de 'X'.
El club brasileño no comentó sobre el incidente. Las autoridades no han revelado algún número de heridos o arrestos.
Los equipos se enfrentarán por la corona de clubes sudamericanos el sábado en el Estadio Monumental de Lima.
Las escuadras brasileñas han ganado todos los títulos de la Copa Libertadores desde 2019. Los finalistas del sábado se han llevado dos cada uno en ese período.
El llamado "AeroFla", como los aficionados del club más popular de Brasil suelen referirse a las despedidas del equipo cuando viaja a decisiones, demostró el poder de movilización del conjunto carioca, pero quedó empañado por los disturbios y los enfrentamientos con los uniformados.
La policía tuvo que utilizar gases lacrimógenos, granadas aturdidoras y armas con balas de goma para dispersar a la multitud que se concentró en el aeropuerto internacional de Río de Janeiro al final de la caravana de despedida.
La fiesta comenzó unas pocas horas antes en el Ninho de Urubu, el centro de entrenamiento de Flamengo en las afueras de la ciudad, en donde una primera multitud se concentró para despedir los dos autobuses que condujeron a los futbolistas hasta el aeropuerto.
Los vehículos fueron seguidos en su largo trayecto por decenas de automóviles y motocicletas en una fiesta animada por claxons, cánticos y banderas de fanáticos, aún más animados por el empate 1-1 que Flamengo consiguió la víspera en su visita al Atlético Mineiro y que lo acercó al título del Campeonato Brasileño de este año.
Tras el punto conquistado el martes, el equipo de Río de Janeiro tan solo necesita de una victoria en los dos partidos que le quedan pendientes para conquistar el título de Liga, que disputa igualmente con Palmeiras, su escolta en la clasificación.
Algunos de los hinchas llegaron a invadir uno de los autobuses, como quedó registrado en fotografías publicadas por los propios futbolistas en las redes sociales.
La caravana tuvo dificultades para avanzar en algunos tramos, en donde los aficionados se tomaron las calles, por lo que los autobuses terminaron llegando al aeropuerto con varias abolladuras y una ventana quebrada.
Pero la mayor confusión se produjo cuando los autobuses llegaron a los accesos del Terminal de Cargas, por donde la delegación tenía que embarcar y en donde la policía tenía un retén para impedir el paso de aficionados y garantizar la seguridad.
*Con información de AP y EFE