EFE.- El Aston Villa hizo historia al vencer 1-2 al Chelsea en Stamford Bridge, donde logró su undécima victoria seguida, la octava en la Premier, e insistió en la condición de aspirante que se ha ganado por derecho propio, con el pulso mantenido al ritmo del Arsenal y el Manchester City, líderes de la competición.
Hay que remontarse a 1910 para encontrar una racha más larga de triunfos en liga que la actual del Aston Villa. El liderato no es una utopía para el conjunto de Birmingham, el sueño del primer título desde 1981. Una vez más fue con una remontada. Al equipo de Unai Emery nunca se le puede dar por vencido.
Y eso que el Chelsea hasta la hora de juego pudo golear. Ofreció un recital en la primera mitad y parte de la segunda y eso no se plasmó en el marcador hasta que en un tiro de esquina que cobró Reece James y no tocó en nadie y sorprendió a Dibu Martínez, más pendiente del tráfico en el área pequeña que de la pelota, que al final golpeó en Joao Pedro y entró en la red.
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VOLTERETA
Luego el partido dio un giro. El Chelsea había desperdiciado numerosas ocasiones y no lo pasó por alto el cuadro de Birmingham, que con una maniobra de Emery desde el banquillo dio un cambio radical al guion. Mandó a la cancha toda la pólvora que tenía. A Ollie Watkins, Jadon Sancho y Amadou Onana. No tardó en surtir efecto.
Primero con la amenaza de Boubacar Kamara, que tomó un balón suelto dentro del área y enganchó un gran disparo hacia la derecha de la meta. Robert Sánchez lo salvó, pero nada pudo hacer el portero español para evitar el empate, que llegó en el minuto 63, en una mala salida de balón de un Chelsea que ya había perdido el rumbo del partido. Caicedo entregó la pelota a Onana, que la envió a Morgan Rogers, el asistente de Ollie Watkins, que superó a Robert Sánchez en su salida.
Sánchez salvó varias veces el segundo gol. En un tiro de Ian Maatsen dentro del área y después en un disparo raso envenenado de Ollie Watkins, que no falló a la siguiente y dio la victoria al Villa.
Un tiro de esquina cobrado por Yuri Tielemans y rematado de cabeza por el delantero dio el triunfo a Emery en el 84 y el récord al Aston Villa.