Sergey Boytsov, un atleta extremo ruso, hizo historia al jugar un insólito partido de futbol suspendido a mil 800 metros de altura, utilizando una cancha sostenida entre varios globos aerostáticos.
Para realizar la impresionante acrobacia, los jugadores que participaron en el partido se sujetaban con arneses y así pasaban el balón por canastas oscilantes mientras una avioneta volaba en círculos para capturar las imágenes.
Boytsov publicó el video en su cuenta de Instagram y rápidamente se hizo viral al mostrar a los atletas balanceándose cuidadosamente sobre plataformas estrechas, ejecutando pases cortos e incluso intentando rematar de cabeza mientras los globos flotaban suavemente para no afectar el nivel de la cancha.
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Boytsov describió la hazaña como un tributo a la "valentía y el amor por el deporte", y escribió: "Demostramos que el futbol se puede jugar literalmente en cualquier lugar, incluso sobre las nubes".
A pesar de las condiciones extremas (temperaturas gélidas y ráfagas ocasionales), el partido duró casi 15 minutos y terminó con una ovación grupal de celebración cuando los globos comenzaron su descenso controlado.
Boytsov es un conocido atleta extremo que ha hecho caminatas entre rascacielos y saltos desde acantilados. Dijo que el partido de futbol aéreo fue la proeza técnicamente más compleja de su carrera, que requirió meses de planificación con pilotos de globos y expertos en aparejos.
El equipo ahora planea presentar la hazaña tanto al Libro Guinness de los Récords como al Libro Ruso de los Récords.