El Kairat Almaty y el Olympiacos 'disputaron' este día el partido más frío en la historia de la Champions League: a 30 grados bajo cero.
El juego se llevó a cabo en la Astana Arena de Kazajistán, pero con el techo cubierto, mientras afuera reinaba dicha gélida temperatura, porque de lo contrario no se hubiera podido celebrar.
De hecho, el equipo local movió su partido al que es considerado el Estadio Nacional de Kazajistán, ya que en el suyo (Estadio Central de Almaty) el frío y la nieve son más intensos y el inmueble carece de cubierta retráctil.
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En lo deportivo, el Kairat Almaty falló ante su gente, pues los griegos se impusieron por la mínima diferencia gracias a un gol del portugués Gelson Martins al 73'.