Durante la transmisión de la Final de la Champions League entre el PSG e Inter de Milán (5-0) en CBS Sports, el excampeón ruso de la UFC, Khabib Nurmagomedov, apareció como uno de los invitados especiales de la cadena, y al incorporarse a la mesa de análisis rechazó estrechar la mano de la periodista Kate Scott por ser mujer.
Nurmagomedov estuvo presente en el Allianz Arena para acompañar a su amigo Nasser Al-Khelaifi, dueño del París Saint-Germain. El exluchador es seguidor del Real Madrid, pero en esta ocasión apoyó al PSG por su relación con el dirigente del equipo francés.
La polémica se presentó cuando el exluchador musulmán saludó de mano y de forma efusiva a los cuatro conductores hombres que se encontraban a pie de campo, entre ellos los exfutbolistas Thierry Henry y Jamie Carragher, y en el momento en que Kate Scott, una presentadora deportiva británica, le extendió la mano y le dijo “un placer conocerte”, Nurmagomedov evitó el contacto.
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Se observa que el excampeón de UFC se lleva la mano al pecho y le responde “encantado de conocerte”, al tiempo de que brevemente le explica por qué no puede darle la mano e incluso la periodista se disculpa.
Khabib es musulmán y debido a sus creencias islámicas, evita el contacto físico con cualquier mujer que no sea familiar directo, lo cual se considera una práctica común en algunas culturas musulmanas, por respeto a sus ‘fieles’.
“"Khabib Nurmagomedov se negó a estrecharle la mano a una mujer porque su religión dice que tocar a las mujeres es 'haram' (prohibido o ilegal)”, explicó un usuario en X.
Aunque Scott trató de continuar de forma natural con la transmisión y de inmediato le hizo una pregunta al expeleador que se estaba abrazando con Henry, el incómodo momento no pasó por alto y se volvió viral en redes sociales.
Mientras algunos usuarios lo vieron como una falta de respeto y un hecho inverosímil que en pleno siglo XXI un hombre de cierta religión no le pueda dar la mano a una mujer, otros consideraron que es válido el apego a las normas de su religión y creencias por parte de Nurmagomedov.
Los que no se salvaron de las críticas fueron el resto de los conductores, porque los espectadores consideraron que pudieron intervenir para evitar la incomodidad y no lo hicieron, e incluso ignoraron a su compañera.