Nico e Iñaki Williams, los hermanos que juegan para el Athletic Bilbao, aseguraron el jueves que han sido acusados falsamente de cometer una estafa.
Los hermanos Williams emitieron un comunicado en el que manifestaron que planean emprender acciones legales contra quienes hicieron la acusación.
"Podemos confirmar que fue presentada una denuncia contra nosotros basada en hechos que no se corresponden con la verdad”, indicaron los delanteros en una carta difundida en las redes sociales.
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“Ante esta situación negamos rotundamente haber incurrido en delito alguno. No existe base fáctica ni jurídica que sustente la imputación de conductas penales. Por otro lado, la denuncia presentada oculta y tergiversa deliberadamente los hechos reales acaecidos”, añadieron.
“Es evidente que el propósito subyacente de esta denuncia infundada es menoscabar nuestra imagen personal y profesional, buscando coaccionarnos para que efectuemos un pago indebido”.
Los Williams dijeron que no están preocupados por la acusación porque no hicieron nada malo y tienen fe en el sistema legal.
LA VERSIÓN DEL DENUNCIANTE
El empresario de una agencia que buscaba hacer un intercambio de automóviles de alta gama con los hermanos Williams detalló que entregó un carro sin recibir el otro y por ello decidió demandarlos.
“Ellos fueron a la gestoría donde yo estaba. Hicieron los trámites y se llevaron los papeles originales automáticamente. Con la cara que te estás quedando tú, la misma cara me quedo yo: sin coche y sin dinero. Yo llevo pasando un infierno. Me han hecho un agujero enorme y ellos siguen con su vida. Tengo que hacer frente a gastos para defenderme, para poder recuperar mis activos”, indicó el afectado al programa español TardeAR.
El carro entregado quedó a nombre de una tía de los futbolistas, quien supuestamente no tiene los recursos para adquirirlo y, quien, al ser cuestionada por los medios de comunicación, aseveró: “No entiendo español”. Una declaración que deja dudas tras haber firmado un contrato de compraventa.
Mientras que el otro acusado es un amigo de la infancia de los Williams, quien, de acuerdo a la víctima, fungió como el ‘cerebro de la operación’ tras haber utilizado a la tía de los futbolistas como tapadera legal para que el auto no pudiera ser reclamado.
La operación ronda entre los 150 mil y va hasta los 262 mil dólares, así que los jugadores serán llamados a declarar en enero en calidad de testigos junto a la tía y al amigo, en caso de ser encontrados culpables, podrían alcanzar una pena de hasta seis años de prisión.
Con información de AP.