Un partido de futbol entre juveniles disputado en Granada, España, terminó en una bronca entre los futbolistas de ambos equipos, y con el ingreso de familiares a la cancha para hacer más grande el altercado.
Los equipos Güejar Sierra y Arenas de Armilla se enfrentaron, y tras una serie de empujones, un elemento del conjunto visitante cayó al césped tras recibir un ‘pechazo’, para que acto seguido el capitán local le dio una patada y un puñetazo, hasta que fue contenido por sus propios compañeros.
La madre del jugador agredido ingresó al campo para defender a su hijo y desde una de las bandas la progenitora del agresor le lanzó gritos: “¡Que se salga del campo, señora! ¿Es tonta o se lo explico?”, para acto seguido también meterse a la cancha, seguida por familiares de otros juveniles.
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Todo derivó en una especie de pelea campal en la que alguna mujer cayó al césped e intervinieron los cuerpos técnicos de ambas escuadras para tratar de frenar las agresiones.
El árbitro consignó la agresión: “El jugador de Güejar Sierra golpeó con el pie la espalda de un adversario mientras este se encontraba en el suelo, con uso de fuerza excesiva, y lo agarró de cuello y cabeza mientras estaba levantándose para impedirle liberarse”.
El elemento del Arenas que fue agredido presentó lesiones en espalda, cuello y cabeza y tuvo que ser trasladado a un centro médico.
El agresor fue expulsado y el partido se suspendió al grado de que llegó la Guardia Civil tras recibir el reporte de la pelea.
El equipo Arenas de Armilla dio su versión de los hechos: “No fue una pelea, sino una agresión a un jugador nuestro... encima al nuestro lo expulsaron por defender a su madre. Acabó en el hospital y de hecho tuvo que volver este domingo por la mañana. Lo demás, entre padres, fue a lo que desgraciadamente estamos acostumbrados”, dijo el coordinador de las categorías inferiores del club.
En tanto el Güejar Sierra también fijó su postura: “Tomaremos medidas con nuestros jugadores porque lo que pasó fue una lástima. Nuestro capitán es muy bueno jugando, pero nos dice que recibió un bofetazo previo, aunque a todos nos sorprendiera su reacción luego... la primera madre que entró al terreno de juego fue de un jugador del Arenas”, señaló el presidente del equipo, Francisco Castro.