EFE.- Un exdirectivo del club austriaco SCR Altach comparecerá el lunes próximo ante un tribunal en Feldkirch, en el oeste de Austria, acusado de grabar con cámaras ocultas, colocadas en vestuarios, duchas y gimnasios durante un largo período de tiempo, a una treintena de jugadoras del equipo femenino de futbol.
El escándalo salió a la luz en octubre pasado después de que las autoridades de Alemania y Suiza investigaran posibles casos de abusos sexuales a menores y se toparan con esas imágenes en el ordenador del sospechoso.
Según la prensa austríaca, se trata de unos 70 terabytes de datos, equivalentes a aproximadamente mil 550 horas de video de alta resolución.
Te podría interesar
- OCURRIÓ EN MÁLAGA
Entrenador de futbol que abusó de varios menores en España es sentenciado a prisión; uno de los padres lo descubrió por mensajes inapropiados
- INDIGNACIÓN EN PERÚ
Futbolistas peruanos denunciados por abuso sexual fichan con clubes de Indonesia y Turquía, países de los que no podrían ser extraditados
La Fiscalía asegura que en las grabaciones se han identificado unas 30 mujeres, algunas menores de edad, y parte de ellas ha interpuesto una demanda colectiva contra el sospechoso que enfrenta ahora dos acusaciones.
El hombre -según la prensa suiza, un exárbitro profesional de ese país, pero que trabajaba también para el club austríaco- es acusado de uso indebido de dispositivos de grabación, de filmar sin autorización ciertas partes del cuerpo y de haber obtenido imágenes sexuales de menores.
En caso de ser declarado culpable, el sospechoso -que está en libertad- podría ser condenado a una pena de entre seis y doce meses de cárcel, que podría elevarse hasta los cinco años por involucrar a víctimas menores de edad.
POSTURA
El club austriaco, cuyo equipo femenino es actualmente tercero en la Bundesliga, dice que fue informado de la investigación un mes después de que el entonces empleado renunciara a su puesto por "motivos personales".
La entidad deportiva, que tiene además un equipo masculino en la primera división de futbol austríaco, asegura que "no tiene nada que ocultar" y expresa su "voluntad de transparencia y de esclarecer los hechos".
Sin embargo, la institución deportiva fue criticada duramente por algunas de las víctimas, que aseguran que se enteraron de lo sucedido por los medios de comunicación antes que por cualquier comunicación interna del club y acusan a los responsables del SCR Altach de falta de apoyo tras lo sucedido.
Por ese motivo, el Gobierno austriaco exigió al club pruebas de que está cumpliendo con las medidas de prevención previstas para este tipo de casos.
La secretaria de Estado de Deportes de Austria, Michaela Schmidt, calificó lo sucedido de "repugnante", y aseguró que el hecho de que las deportistas ni siquiera estén "a salvo de un dirigente del club" en su propio vestuario es "la gota que colma el vaso".
Ante las críticas recibidas, el Altach destaca que está elaborado, junto con la Federación regional de futbol y otros entes, un amplio concepto de prevención y de protección para menores.