Un árbitro de nombre Luis Alegre mostró sus aptitudes para el karate luego de que un hombre, presuntamente un auxiliar, entró al campo para intentar agredirlo y se llevó a cambio una patada fulminante.
Sucedió en la Copa de Perú en el partido entre Sport Huaquilla y Magdalena CEDEC: el silbante estaba por expulsar a un jugador del segundo conjunto referido que perdía 2-1, cuando un sujeto de short negro y playera amarilla invadió la cancha con una botella que pretendía arrojarle al impartidor de justicia, quien lo esperó y recibió con una certera patada en el rostro que lo mandó al césped.
La seguridad del estadio tuvo que intervenir, luego de que un jugador del Magdalena CEDEC, el equipo que iba a sufrir la expulsión, se encaró con uno de los abanderados y quería pelear. Finalmente se calmaron los ánimos y se evitó que se desatara una batalla campal.
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