Hirving Lozano fue el mejor futbolista mexicano durante varios años. Desequilibrante, hábil, rápido, capaz de asistir y anotar, y con la personalidad suficiente para cargar con el peso de un equipo.
El gol ante Alemania en el Mundial de Rusia 2018 y múltiples actuaciones en las que fue la figura de la Selección Nacional palidecen con el presente que vive el apodado ‘Chucky’.
Olvidado, entrena solo, sin uniforme y no juega un partido oficial desde el pasado 29 de noviembre cuando entró de cambio en la derrota (3-1) de San Diego FC en los Playoffs de la MLS ante los Vancouver Whitecaps.
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En 2025, el delantero puso fin a su paso por Europa en donde militó en el PSV Eindhoven –en dos etapas– y el Napoli, ganó títulos de Liga, Copa y el reconocimiento internacional gracias a su calidad.
Llegó como jugador franquicia del nuevo equipo de la MLS, el San Diego FC que lo firmó por cuatro temporadas y lo convirtió en uno de los cinco mejores pagados de la liga al alcanzar ingresos de 7.6 millones de dólares anuales (entre sueldo y compensación garantizada).
Sin embargo, en su primera temporada que no resultó lo deslumbrante que se esperaba, pero tampoco fue del todo mala –marcó 11 goles en 34 partidos–, algo se rompió y la carrera de Lozano tomó rumbo hacia el precipicio.
De acuerdo con versiones extraoficiales, el ‘Chucky’ tuvo una fuerte pelea con el entrenador Mikey Varas tras desaprobar que lo sustituyera en un partido y ese fue el principio del fin.
En primera instancia lo apartaron dos partidos y en esos días el mexicano apareció para ofrecer una disculpa pública al reconocer su error, por lo que recibió un perdón momentáneo.
En su primer año el equipo llegó a la final de conferencia en un balance positivo a todas luces, pero la apuesta por el fichaje estelar no resultó como esperaban.
Lozano ya había regresado a la Selección Mexicana convocado por Javier Aguirre para partidos amistosos en los que no se le vio bien, cuando de forma inesperada San Diego FC informó que el extremo no volvería a jugar con ellos.
La decisión no tenía marcha atrás y las alternativas para que el ‘Chucky’ no se quedara inactivo era que aceptara rebajar su salario e ir a préstamo a algún equipo o renunciar a los tres años de contrato que le quedan en San Diego y por ende a algo así como 18 millones de dólares.
De acuerdo con diversos reportes y a las declaraciones de directivos del equipo de la MLS, hubo ofertas por el jugador, pero él las rechazó asegurando que no tenía la intención de marcharse de San Diego, amparado en su contrato.
Se cerraron todas las ventanas de traspasos e Hirving se quedó parado, cobrando un sueldo de privilegio sin jugar, pero a un alto costo llamado Copa del Mundo.
Si bien su nivel venía a la baja, a los 30 años la carrera de un futbolista está lejos de caer en la decadencia. Lozano, junto con su familia y representante –se puede entender– tomó la decisión de elegir quedarse en San Diego, aunque no está inscrito para la temporada en curso.
Por ello el jueves de esta semana aparecieron esas imágenes desoladoras en redes sociales en las que ‘presume’ con la canción de ‘Rocky’ de fondo que está entrenando… Solo, sin uniforme, sin supervisión de un entrenador, pero con los bolsillos llenos de dólares.