La Asociación Estadounidense de Hoteles y Alojamiento (AHLA), publicó un informe en que reveló que las reservaciones en casi todas las ciudades sede de la Copa del Mundo están muy por debajo de las expectativas cuando faltan 21 días para el arranque de la justa.
El organismo señaló que el estudio no coincide con las afirmaciones de la FIFA en el sentido de que se han vendido más de cinco millones de entradas, por lo que en el ramo hotelero existe el temor de que “el impulso económico previsto no se cumpla”.
La AHLA es la mayor asociación hotelera de Estados Unidos debido a que representa a más de 32,000 establecimientos y a más del 80% de los hoteles franquicia.
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El informe señala como responsable a la FIFA por realizar una gran reservación de habitaciones para su uso, lo que generó una “demanda artificial”, además de elevados precios, y posteriormente con las cancelaciones que ha hecho el organismo rector del balompié se ha provocado una afectación.
Por otra parte se señaló que el elevado precio de los boletos para los partidos de la Copa del Mundo, el transporte y las distintas condiciones políticas en las ciudades estadounidenses han desanimado a los potenciales visitantes.
Según la AHLA, hasta el 70% de las habitaciones reservadas por la FIFA en Boston, Dallas, Los Ángeles, Filadelfia y Seattle ya fueron canceladas, aunque el organismo rechazó la acusación.
“Todas las liberaciones de habitaciones se realizaron de acuerdo con los plazos contractuales acordados con los hoteles asociados, una práctica habitual para un evento de esta magnitud”, djo un portavoz de la FIFA.
La AHLA declaró a BBC Sport que “espera que la ocupación aumente en junio y julio”.
"Sabemos que muchos aficionados aún esperan a que se aclaren las entradas y los horarios antes de concretar sus planes.
"Creemos que las reservas repuntarán en las próximas semanas. Los hoteles están listos para recibir a los huéspedes y garantizarles la mejor experiencia posible", dijo el portavoz.
Por su parte, Airbnb manifestó que el Mundial se perfila como el "evento de alojamiento más grande en la historia de Airbnb", superando a los Juegos Olímpicos de París 2024.