Los Rams entrenaron el miércoles bajo un sol radiante y una temperatura de 26 grados en su complejo de entrenamiento de Woodland Hills, en Los Ángeles, muy lejos de los 11 grados bajo cero que se esperan el próximo domingo por la noche en el Soldier Field de Chicago, cuando enfrentarán a los Bears en el juego de la ronda divisional de la Conferencia Nacional.
De acuerdo con diversos pronósticos, las bajas temperaturas para esa fecha probablemente no superen los -6 grados, además de posible caída de nieve y fuertes vientos, lo que que podría hacer que la sensación térmica sea inferior.
Sin embargo, todos los Rams (13-5) afirman que el desafiante clima del fin de semana en el lago Michigan no representa un desafío en comparación con la tarea de vencer a los resistentes Bears (12-6) cuando estos equipos se enfrenten por un lugar en el partido por el campeonato de la NFC.
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ADAPTACIÓN
Matthew Stafford señaló lo obvio: que, aunque actualmente viven en el sur de California, los entrenadores y jugadores de los Rams ya han experimentado el clima propio del futbol americano. Stafford pasó los primeros 12 años de su carrera con los Lions, jugando en Chicago y Green Bay todos los años e incluso entrenando ocasionalmente al aire libre durante el invierno de Detroit.
“Me encanta el futbol americano de la NFL y su historia: Lambeau Field, el Ice Bowl, todas esas cosas”, dijo Stafford. “Tiene su encanto, ¿verdad? Se siente bien cuando el futbol americano se juega al aire libre, a finales de año, con frío, y cuando hay mucho en juego. Lo estoy disfrutando, y sé que nuestro equipo también”.
Los Rams jugaron dos partidos en condiciones invernales la temporada pasada, venciendo a los Jets con temperaturas bajo cero antes de perder por poco un partido de playoffs de la ronda divisional en la nieve en Filadelfia. Esta temporada, perdieron en medio de vientos gélidos en Seattle y bajo una fuerte lluvia en Carolina.
“Jugué en Filadelfia hace tiempo, y había 15 centímetros de nieve en el suelo”, dijo Stafford. “He jugado otros partidos donde hacía frío y estaba seco. Simplemente hay que adaptarse a las condiciones climáticas, ver cómo afectarán al balón y salir a jugar”.
Los Rams obviamente no pueden simular las condiciones del domingo en Woodland Hills, aunque el entrenador Sean McVay tuvo una idea interesante.
“Lo que vamos a hacer es conseguir la bañera de hielo más grande de la historia, y todos vamos a ver si podemos aguantar sentados en ella durante tres horas”, dijo riendo.
Con información de AP