La pareja suiza de dobles mixtos de curling Briar Schwaller-Huerlimann y Yannick Schwaller se impuso a Estonia 9-7 en los Juegos Olímpicos de Milano-Cortina; sin embargo, el que se robó los reflectores fue su bebé al imitarlos con una de las herramientas que se utilizan en dicho deporte. La siguiente generación está en ciernes.
El pequeño River apenas tiene un año y medio, pero su carisma se ha vuelto icónico en este inicio del certamen, toda vez que a un costado de la pista de curling, tomó una de las escobas que estaba al doble de su tamaño para tratar de replicar lo que sus padres habían ejecutado instantes anteriores.
El apellido Schwaller con la bandera suiza se terminó conociendo de forma internacional cuando el pequeño estuvo alrededor de seis minutos jugando a un lado de la pista, sus padres no se habían dado cuenta de la presencia de las cámaras en un inicio y no daban crédito a lo que ocurrió después.
Te podría interesar
- ESPECTACULAR ESCENA
Mamá de oro: Francesca Lollobrigida gana la final de patinaje de velocidad con récord olímpico en Milano-Cortina y corre a celebrar con su hijo
- EXCELENTE ACTUACIÓN
El primer oro en los Juegos Olímpicos de Milano-Cortina es para el suizo Franjo von Allmen, quien conquistó el descenso masculino
“Recogí a mi hijo después del partido, lo abracé y quiso bajar rápidamente. Vio la escoba, la tomó y la sostuvo como una estrella de rock, arruinando todo el espectáculo”, aseguró después la madre Briar Schwaller-Huerlimann.
“No lo habíamos visto desde que llegamos, para nosotros se trataba más bien de disfrutar del tiempo en familia. No nos dimos cuenta de que las cámaras estaban ahí y que se volvería viral y pasarían cosas. ¡Y supongo que ahora lo conocen como el ‘Curling Baby’!”, sentenció la emocionada deportista.