EFE.- El cantante Residente regresó este sábado al Zócalo de la Ciudad de México después de seis años; estuvo arropado por miles de mexicanos y pidió un “alto al genocidio en Gaza”.
Con el escenario encendido por el rap del colectivo de Mujeres en Cypher —que tiraron rima y "freestyle" sobre las 13 mujeres que desaparecen cada día en México— el que evolucionó la música urbana en español, desde la época con Calle 13, apareció puntual con los primeros versos de ‘Baile de los pobres’ portando una sudadera con la frase ‘Palestina libre’.
Durante el concierto, René Pérez relució su carácter más social e invitó al escenario a un grupo de niños palestinos, quienes con un español recién aprendido exigieron “un alto al genocidio”.
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“Lamentablemente, los gobiernos se mueven bajo presión y hay que presionar hasta que detengan el genocidio (...) Abrir las puertas para que tengan alimento, la gente está muriendo de hambre, están matándolos de hambre y bombardeándolos”, sentenció el rapero, que, en previos conciertos, se ha posicionado en contra de la ofensiva militar de Israel en Gaza.
Otra de las asistentes al evento masivo fue la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, quien celebró "la música, voces y alegría" en el Zócalo.
"Residente hizo vibrar a miles de personas con su energía y entrega", escribió en sus redes sociales.
Sin olvidar las heridas del México reciente, el cantante también denunció los ataques a los migrantes por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) en Estados Unidos con el tema de "Latinoamérica", que entonó con la artista mexicana Silvana Estrada.
Para sus seguidores más fieles, “lo bonito” de la música del caribeño es que “siempre es política (...) siempre es sentir el mundo y el de otros países, cómo vibra África, América y Palestina”, afirmó Mariana, fanática acérrima.
Incluso están los que llevan sus letras tatuadas en la piel, como Aidé, quien lo reconoce como el “mejor rapero de Latinoamérica, porque escribe lo que canta”.
El nacido en San Juan se sinceró acerca de su depresión y del momento en el que se iba a lanzar de un piso 25.
“Estaba pensando lanzarme y tenía un concierto acá (México), recuerdo, y que me estaba juntando con las madres y padres de los 43 estudiantes (de Ayotzinapa) (...) Busquen ayuda siempre antes de sentirse así”, rememoró sobre ese espectáculo en el que, además, le prohibieron hablar de la desaparición de los normalistas.
Sin abrir los ojos y con el cuerpo atado a sus pensamientos, René Pérez declamó los versos más crudos que ha escrito, esos que empiezan con la que sería la voz de su madre: “Cabeza, rodillas, muslos y caderas”.
Esta noche miles de mexicanos disfrutaron de un rap de “conciencia social”, con el que también dieron un salto en el tiempo mediante los clásicos de Calle 13, que retumbaron con las percusiones golpeadas de "No hay nadie como tú", "Cumbia de los aburridos’"y el ya mítico "Atrévete-te-te".