EFE y Reuters.- Este domingo, la película "Una batalla tras otra" ("One Battle after Another"), del director estadounidense Paul Thomas Anderson, fue la gran ganadora de la 79 edición de los premios BAFTA del cine británico, tras conseguir seis máscaras doradas, incluidas las de mejor película, mejor dirección.
"Tenemos una frase de Nina Simone que nos robamos en nuestra película. Ella dijo: 'Sé lo que es la libertad, es no tener miedo'", dijo Anderson. "Así que sigamos haciendo cosas sin miedo, es una buena idea".
Anderson también se llevó el premio al mejor guion adaptado, mientras que Sean Penn venció a su coprotagonista Benicio del Toro, entre otros, en la categoría de mejor actor secundario. La aclamada película también ganó los premios a la mejor fotografía y al mejor montaje.
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La favorita y la sorpresa
Por su parte, la actriz irlandesa Jessie Buckley obtuvo el BAFTA en la categoría de mejor actriz por su interpretación en el drama "Hamnet", un triunfo esperado pues partía como favorita tras obtener el Globo de Oro a mejor actriz dramática por su interpretación de Agnes (Anne) Hathaway, esposa de William Shakespeare.
La película, basada en la novela de Maggie O'Farrell y dirigida por la ganadora del Óscar Chloe Zhao, también ganó el premio a la mejor película británica, pero perdió los dos premios principales, incluido el de mejor película, donde su ventaja como local la había convertido en favorita.
Además de Buckley estaban nominadas en esta categoría de los premios de la Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión (BAFTA, por su sigla en inglés): Chase Infiniti (por "Una batalla tras otra"), Emma Stone ("Bugonia") y Kate Hudson ("Song Sung Blue"), Renate Reinsve ("Valor sentimental") y Rose Byrne ("Si pudiera, te daría una patada").
La sorpresa de la noche, fue que el BAFTA al mejor actor fue para el británico Robert Aramayo por su papel en "I Swear", imponiéndose a los competidores con mayor fama, como Timothée Chalamet ("Marty Supreme"), Leonardo DiCaprio ("Una batalla tras otra"), Ethan Hawke ("Blue Moon"), Jesse Plemons ("Bugonia") y Michael B. Jordan ("Sinners").
El actor de 33 años y ascendencia vasca se consagró este domingo pues se llevó también el BAFTA de estrella revelación.
El "valor" de las cintas de este año
La película "Valor sentimental" ("Affeksjonsverdi"), del director Joachim Trier, es la primer cinta de Noruega en conseguir un premio BAFTA en la categoría de mejor película de habla no inglesa.
Pero su triunfo no fue una sorpresa, ya que el filme de Trier partía como favorito por tener un total de ocho nominaciones en estos BAFTA, entre ellas la de actor de reparto para el sueco Stellan Skarsgard, quien interpreta a un director de cine que busca convencer a su hija Nora (Renate Reinsve, nominada a mejor actriz) de que sea la protagonista de su próxima película.
También competían por la máscara dorada en la categoría la cinta española "Sirat" de Óliver Laxe; la brasileña "El agente secreto", de Kleber Mendonça Filho; la iraní "Fue sólo un accidente", de Jafar Panahi, y "La voz de Hind Rajab", de la tunecina Kaouther Ben Hania.
Al recoger el galardón, Trier dijo: "Somos parte de un gran grupo de películas de este año que están hechas para la gran pantalla y me he conmovido con todas ellas".
"En un momento en el que las imágenes llegan a nosotros con gran velocidad, con muchas de ellas intentando vendernos ideas, cosas, ideología y buscan que nosotros utilicemos la imagen en movimiento para esto, creo que las películas de este año están hechas con una visión profunda y humanista", añadió.
Las rezagadas de la noche
Para la película "Frankenstein", del mexicano Guillermo del Toro, hubo dos premios: el de mejor maquillaje y peluquería y el de mejor diseño de producción.
"Sinners", que es la cinta con más nominaciones a la próxima entrega de los Oscares con 16, ganó tres premios: al mejor guion original para el guionista y director Ryan Coogler, el de mejor actriz de reparto para Wunmi Mosaku y el de mejor banda sonora original.