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Identifican cinco formas de dormir que se relacionan con los niveles de bienestar; ¿cuál es la tuya?
Jueves 4 de Diciembre de 2025
VIDA SALUDABLE

Identifican cinco formas de dormir que se relacionan con los niveles de bienestar; ¿cuál es la tuya?

Nuestro sueño y las dificultades para conciliarlo o mantenerlo tienen efectos importantes sobre el rendimiento cognitivo, el estrés, la an física y estilo de vida encontró aun más

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Hasta ahora, los estudios sobre el sueño se han enfocado en relacionar una característica de esta actividad, la más usual es la duración, y alguna variable, como la memoria o la salud cardiovascular. Al considerar siete dimensiones del sueño y más de cien resultados en salud, cognición y estilo de vida, un estudio encontró que las personas tenemos básicamente cinco formas de dormir.

Además, la investigación, encabezada por Aurore Perrault y Valeria Kebets, de las universidades canadienses Concordia y McGill, con imágenes de conectividad funcional entre las regiones cerebrales de los 770 sujetos de estudio, a partir del conjunto de datos del Proyecto Conectoma Humano.

Perrault, Kebets y sus colegas evaluaron 19 mediciones individuales del sueño de los sujetos, incluyendo la duración, la satisfacción y distintas alteraciones, a partir de las cuales definieron las siete diferentes dimensiones del sueño.

El análisis de estos factores permitió encontrar relaciones con 119 características de estilo de vida, rendimiento cognitivo y salud mental y física que no se habían descubierto previamente.

También reveló los cinco perfiles, cada uno de los cuales se asoció con una organización única de la red cerebral, de acuerdo con el reporte publicado a principios de octubre en la revista PLOS Biology, y que permitían explicar el 88% de la variación entre las personas; aunque evidentemente hubo personas que no se ajustaron a ninguno de los perfiles.

Los cinco perfiles

El primer perfil se caracterizó por un sueño generalmente deficiente, con dificultades para empezar a dormir, interrupciones frecuentes y poca satisfacción al despertar. Esto estaba relacionado con "un empeoramiento de la psicopatología", en términos, sobre todo, de depresión, ansiedad y estrés.

La conectividad cerebral para este perfil estaba disminuida entre las regiones involucradas con la reflexión personal y la atención. El equipo señala que esto puede indicar poca habilidad para transitar entre el mundo interior y el exterior.

En el segundo perfil se encontraron las personas que, teniendo una psicopatología similar a la del primer perfil —especialmente dificultades atencionales—, no reportaban tener sueño deficiente.

Los patrones de conectividad cerebral de estas personas carecían de los problemas observados en el primer perfil, por lo que se interpretó que la conectividad estaba más relacionada con el sueño que con la salud mental.

Para el tercer perfil la característica principal fue el uso de sustancias para ayudar a conciliar el sueño, desde medicamentos por prescripción médica hasta infusiones relajantes de origen natural, seguida de cerca por quejas para funcionar adecuadamente durante el día.

La conectividad neural no reveló problemas de atención sino un peor desempeño "en la memoria episódica visual" y en el reconocimiento emocional, es decir, en la capacidad de inferir como se están sintiendo otras personas.

En cuanto al sueño, el cuarto perfil sólo se caracterizó por la corta duración del sueño, pero se asoció "con una menor precisión y un mayor tiempo de reacción en múltiples tareas cognitivas", mismas que involucraban también el procesamiento emocional y la cognición social.  Además, este grupo se caracterizó por un mayor comportamiento agresivo y una menor amabilidad.

La conducta agresiva y un peor rendimiento cognitivo (como en el procesamiento del lenguaje y la memoria de trabajo) también fueron características del quinto perfil de organización cerebral, caracterizado por un sueño agitado e interrumpido con frecuencia.

En las evaluaciones de salud mental, este perfil tuvo elementos críticos, como ansiedad elevada, problemas de pensamiento e internalización y abuso de sustancias como alcohol o tabaco.

Epílogo para dormir mejor

Perrault y Kebets destacan, tanto en el reporte como en el comunicado, que su estudio no encontró relaciones causales entre las formas de dormir, las imágenes cerebrales y los resultados en las distintas dimensiones de la salud y el bienestar.

Sin embargo, señalan que dormir bien es tan relevante para todos los aspectos de nuestro bienestar que debería estar en el centro de cualquier tratamiento o esfuerzo para mejorar.