El pasado mes de agosto fue crucial para el conocimiento de la práctica de la meditación y su posible incorporación a la medicina basada en evidencia. Por un lado, se publicó la primera revisión de estudios sobre el uso de las aplicaciones para esta actividad, y por el otro una investigación vio los efectos de la práctica en parámetros metabólicos.
Ambas publicaciones, entre otras, aportan pruebas de que la meditación contribuye a mejorar tanto la salud mental como, y quizá a consecuencia de lo anterior, la física.
La revolución de las apps para meditar
El éxito de las aplicaciones de meditación, al menos desde el punto de vista comercial, es innegable. Si contamos las 10 apps más populares, han acumulado más de 300 millones de descargas en el mundo. Además, representan el 96% del total de usuarios en el mercado de apps de salud mental.
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La buena noticia es que también en ese terreno están teniendo éxito; la mala, o al menos no tan buena, es que éste es considerablemente menos notable.
De acuerdo con una revisión publicada a principios de agosto pasado en la revista American Psychologist, "la investigación está muy por detrás de la adopción pública".
Aún así, los estudios rigurosos y los metanálisis que se han hecho hasta ahora "revelan que las intervenciones de meditación basadas en aplicaciones producen reducciones modestas pero consistentes en la depresión y la ansiedad", señala la revisión hecha por David Creswell y Simon Goldberg, de las universidades Carnegie Mellon y de Wisconsin, respectivamente.
Creswell, en un comunicado de prensa de su institucion, señala que el conjunto de estudios que se han hecho hasta ahora muestra que incluso un uso relativamente breve de las apps puede generar beneficios para la salud mental, incluyendo además la reduccción del estrés, y producir una mejoría de los síntomas del insomnio.
Para Creswell, las apps de meditación implican grandes oportunidades para los usuarios, en especial por la facilidad de acceso en cuanto al precio y la posibilidad de tenerlas en casa sin necesidad de desplazarse, pero también tienen sus problemas, y no son menores.
El abandono temprano
Para las aplicaciones que se podrían llamar útiles, como las educativas, a diferencia de las de juegos, el principal problema es que los usuarios eventualmente dejan de interactuar con ellas.
“El problema de la interacción no es exclusivo de las aplicaciones de meditación”, dijo Creswell. “Pero las cifras son realmente alarmantes. El 95% de los participantes que descargan una aplicación de meditación no la usan después de 30 días”.
Creswell considera que para que la industria de las aplicaciones de meditación tenga éxito, necesitará encontrar maneras de mantener a sus usuarios comprometidos, como lo han hecho aplicaciones como Duolingo.
Por otra parte, no cree que "haya un sustituto completo para una buena meditación presencial, en grupo o con profesor". Pero creo que las apps de meditación son un excelente primer paso para cualquiera que quiera iniciarse en el mundo de la atención plena”.
Nuevo panorama para la ciencia
Un ensayo clínico publicado a finales de agosto mostró la meditación trascendental puede contribuir a reducir de manera significativa los factores de riesgo de diabetes y a favorecer la pérdida de peso en mujeres con alto riesgo de enfermedades cardíacas.
Publicada a finales de agosto en el Journal of Women’s Health, la investigación fue realizada con los parámetros tradicionales de los ensayos clínicos, incluyó a 201 mujeres que fueron asignadas aleatoriamente a practicar meditación trascendental o a recibir educación para la salud durante un año en el que se fueron siguiendo sus parámetros metabólicos.
La investigación, realizada por un equipo de la Facultad de Medicina Morehouse de Atlanta, el Hospital Universitario Howard de Washington y la Universidad Internacional Maharishi en Fairfield, se enfocó en mujeres negras, quienes "enfrentan algunas de las mayores desigualdades en salud cardíaca y metabólica", señala Charlie Harris, de Morehouse.
El estudio encontró que la meditación "mejoraba el control de la glucemia, la resistencia a la insulina, el colesterol y el peso, lo que apunta a una estrategia prometedora y de bajo costo en medio de la epidemia nacional de obesidad y diabetes", señala un comunicado de la Universidad Internacional Maharishi.
A lo que se pueden sumar los hechos de que esta última condición, junto con las enfermedades cardiovasculares, "es actualmente la principal causa de muerte entre las mujeres en Estados Unidos" y en otros países incluido México.
Los resultados "son sumamente oportunos", dice Carolyn Gaylord-King, autora principal del reporte e investigadora de la Universidad Maharishi. "A medida que la diabetes y la obesidad alcanzan niveles históricos, este estudio demuestra que la meditación —segura, accesible y culturalmente relevante— puede brindar beneficios mensurables para la salud".
Epilogo de revolución en la ciencia
Sin duda, se puede ser escéptico con respecto al sesgo que puedan tener los investigadores de la Universidad Internacional Maharishi para demostrar que la meditación es eficaz; sin embargo las mediciones metabólicas están ahí para que las revisen y traten de replicar otros equipos. Y hay otras investigaciones que han hecho esfuerzos similares.
Por otra parte, Creswell muestra la entrada a una nueva era en ese terreno:
“Históricamente, podía traer a 300 pacientes con síndrome del intestino irritable a mi laboratorio y estudiar los efectos de la meditación en el manejo del dolor. Ahora me pregunto: ¿Cómo aprovechamos la capacidad de las aplicaciones de meditación y los sensores de salud portátiles para estudiar a 30 mil pacientes con síndrome del intestino irritable en todo el mundo?”.
El experto considera que su informe es "el primero en definir la nueva normalidad y desafiar a investigadores y desarrolladores tecnológicos a pensar de nuevas maneras sobre la naturaleza disruptiva de estas apps y su alcance”.