Así como el actual desfile del Día de Muertos parece una celebración arraigada en las profundidades de la historia nacional, aunque su origen sea la secuencia inicial de una película de James Bond y haya tenido su primera edición en 2016, las conmemoración del 1 y 2 de noviembre se han convertido en una protesta en contra de la violencia hacia las mujeres, entre otras causas.
Los orígenes de la fecha y la fiesta
En 834, el papa Gregorio IV decretó el 1 de noviembre como día para celebrar a todos los santos cristianos, que hasta ese momento la cristiandad celebraba más o menos cuando fuera o no lo hacía en lo absoluto. Esto hizo que la noche anterior, la del 31 de octubre, pasara a conocerse como la Víspera de Todos los Santos.
Más tarde, pero aún durante la Baja Edad Media, después de que la gente acudía a la iglesia y rezaba a los santos, pidiendo favores y bendiciones, volvía a casa, y el 2 de noviembre rezando por las almas de sus propios seres queridos fallecidos, por lo que este pasó a ser el Día de los Fieles Difuntos.
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Cuando estas ceremonias llegan a la entonces Nueva España se fueron adaptando a las comunidades locales hasta convertirse en lo que es en la actualidad, una de la celebraciones más importantes del país, que reúne a las familias en diversas partes de México que tiene tanto una parte espiritual como una de fiesta, que junta la tristeza y la nostalgia con la alegría y la colectividad.
La gente construye altares o visita cementerios a los que lleva flores y comida, enciende velas y celebra a sus familiares con cuentos y canciones, los gobiernos y la iniciativa privada invierten en ofrendas y, ahora, con desfiles. Estas tradiciones que nacieron aquí, y no sólo han evolucionando y se han modernizado, también se han difundido y adaptado a otras naciones.
El papel de las mujeres en la internacionalización
Este mismo sábado, estamos viendo como el Día de Muertos está uniendo a la comunidad latina en Estados Unidos, pero esta tendencia empezó hace tiempo a cargo de mujeres de origen mexicano.
De acuerdo con Jane Lavery, de la Universidad de Southampton, y Nuala Finnegan, del University College Cork, "durante la pandemia de Covid-19, líderes femeninas de comunidades migrantes mexicanas en el Reino Unido e Irlanda organizaron eventos del Día de Muertos para celebrar su herencia y recordar a quienes fallecieron a causa del virus".
Lavery y Finnegan, en un artículo en The Conversation, añaden que en Estados Unidos, "un grupo de jóvenes reinterpretó el Día de Muertos como una forma de sanación en su comunidad tras el asesinato de George Floyd".
Según las autoras del libro "Configuraciones cambiantes del Día de Muertos durante la pandemia de COVID-19 en México y más allá" (aún no editado en español), la celebración tradicional también "ha sido apropiada por organizaciones feministas de base mexicanas que protestan contra la violencia de género".
La Catrina como símbolo
Desde que a principios del siglo XX, el grabador José Guadalupe Posada trazara a la Calavera Catrina, "inspirada en Mictecacihuatl, la diosa azteca de la muerte", pero también tenía una elegancia de la alta sociedad de la época, esta imagen es ahora icónica del Día de Muertos.
La Catrina es una de las protagonistas indiscutibles del Gran Desfile de Día de Muertos de la Ciudad de México, y también "ha resultado ser una fuente de inspiración para las mujeres que buscan protestar contra los inaceptablemente altos niveles de violencia de género" que se viven en el país, que tiene una de las tasas de feminicidio más altas del mundo.
Lavery y Finnegan comentan que el impulso para canalizar el Día de Muertos hacia la protesta contra la violencia de género ha hecho que "la ONG Voces de la Ausencia, liderada por la periodista Frida Guerrera, propuso un Día de Muertas específico, que se lleva a cabo desde 2018".
También citan a la activista Norma García Andrade durante la Marcha de las Catrinas en 2020:
Me alegra que las jóvenes se hayan sumado a nuestra lucha, porque antes, la mayoría éramos solo nosotras, las madres, gritando. Ahora nos acompañan todas estas jóvenes que nos ayudan a clamar por justicia.
Este año, como se pudo observar, el tema estuvo muy presente, así como el Día de Muertos estuvo en las marchas del 8 de marzo. Además hubo temas como el pasado prehispánico de México y la biodiversidad.