AP.- "Para aquellos que argumentan que en estos tiempos debemos centrarnos más en la paz y la seguridad, solo se puede decir que la crisis climática es la mayor amenaza para la seguridad de nuestro siglo", dijo Annalena Baerbock, presidenta de la Asamblea General de Naciones Unidas.
En declaraciones a The Associated Press en una entrevista durante la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (COP30) en la ciudad de Belém, Brasil, Baerbock dijo que "sólo podemos asegurar una paz y seguridad duraderas en el mundo si combatimos la crisis climática juntos".
Baerbock mencionó las sequías y otros daños causados por los extremos climáticos en lugares como Chad, Siria e Irak. Cuando los cultivos mueren, la gente pasa hambre y luego migra a otros lugares o lucha por la escasez de agua, dijo.
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"Este es un círculo vicioso", afirmó Baerbock. "Si no detenemos la crisis climática, se alimentará el hambre y la pobreza, lo que a su vez provocará desplazamientos y desafiará a las regiones de una manera diferente, llevando nuevamente a la inestabilidad, la crisis y, a menudo, también al conflicto. Por lo tanto, combatir la crisis climática es también el mejor dispositivo de seguridad".
Pero al mismo tiempo, abordar los problemas del cambio climático puede hacer que el mundo sea más pacífico, señaló Baerbock, refiriéndose a los conflictos por el agua en Asia Central. Allí, un acuerdo sobre el agua se convirtió en "un impulso para la cooperación y resolución pacíficas".
Impactos climáticos y humanos
La sequía puede tardar mucho en tener un impacto, pero las tormentas agravadas por el calentamiento de la atmósfera terrestre pueden golpear en un instante. Baerbock puso como ejemplos al huracán Melissa del mes pasado, que devastó Jamaica, y dos tifones que azotaron Filipinas.
"Los logros del desarrollo sostenible pueden disminuir en sólo horas", dijo Baerbock. Por eso, la ayuda exterior de las naciones ricas a las pobres para contribuir a enfrentar los desastres climáticos y adaptarse a los futuros "también son inversiones en sociedades y regiones estables", afirmó la veterana de las conferencias climáticas.
Baerbock dijo que la gente se burló de los jóvenes de pequeñas naciones insulares que presentaron una demanda en la Corte Internacional de Justicia sobre el cambio climático, los daños y su futuro. Pero el fallo de la corte en julio de que se deben tomar medidas para limitar el calentamiento "muestra el poder del mundo si se trabaja en conjunto", expresó.
Las pequeñas naciones insulares han dicho que llevarán la decisión de la corte a la Asamblea General de la ONU, donde las votaciones se deciden por mayoría, a diferencia del poder de veto que hay en el consejo de seguridad de la ONU o la necesidad de unanimidad por consenso de las conversaciones climáticas.
"Ahora depende de la mayoría de los (193) Estados miembros si quieren presentar una resolución que subraye la importancia de este caso", dijo Baerbock.
"La gran mayoría de los Estados miembros ha pedido no solo en las últimas conferencias climáticas, sino también aquí en Belém, la transición de nuestro mundo fósil, no por la crisis climática, sino porque subrayan que esta es la mejor inversión en seguridad para todos nosotros", afirmó Baerbock.