La respuesta de Paco Ignacio Taibo II —director de la editorial Fondo de Cultura Económica— a la pregunta de si faltó incluir mujeres en la colección 25 para el 25 fue tajante: "No".
Cuando la reportera Beatriz Guillén trató de contextualizar su pregunta, empezó diciendo: "¿Incluso teniendo en cuenta...?"
"No, no. La pregunta es esa. La respuesta es no", la interrumpió Taibo, visiblemente molesto.
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La colección de la que estaban hablando Taibo y la reportera, 25 para el 25 es una suerte de continuación "del éxito que habíamos tenido en México con 21 para el 21", había dicho Taibo; es decir, se trata de "otra gran operación de fomento a la lectura".
Paco Ignacio Taibo II agregó que la idea original se manejó con el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador. "En aquella época se llamaba 24 para el 24 y a lo mejor termina llamándose 25 para el 26 y medio", ya que los libros se irán publicado en distintos países latinoamericanos desde este año y hasta el siguiente.
"Teníamos el marco inicial que teníamos que dirigirla a jóvenes; una colección para jóvenes masiva, del larguísimo tiraje de libros, de regalos, de donación", enfocándose en el boom latinoamericano y su legado.
El resultado, aunque se sigue llamando 25 para el 25, tiene 27 libros, porque "no vamos a desperdiciar un Onetti o un Galeano... bajamos un poco el tiraje unitario por título y compensamos para que haya 27 libros", dijo Taibo. De estos, 20 fueron escritos por hombres y siete por mujeres.
Tras sus primeras respuestas tajantes, el escritor, quien fue blanco de protestas a finales de octubre por hacer comentarios machistas, adoptó un tono más amable y le dijo a la reportera: "Te lo digo de una manera muy sencilla. Si a ti te digo: hazte una colección del boom, ¿qué te viene a la cabeza? Vargas Llosa, Cortázar. García Márquez, Onetti, Benedetti... Sigue.
"Sí —dijo Guillén y agregó—, pues Elena Garro, Rosario Castellanos..."
"A Elena Garro la publicamos en la colección 21", volvió a interrumpir Taibo.
"Sí, también a Amparo Dávila, y está de vuelta, por ejemplo", contestó Guillén.
"Pero quizá porque Amparo Dávila nunca había tenido la difusión que pude tener como autor en México —dijo Taibo—. Pero la respuesta es obvia: al formular que el eje era el boom y un poco después, te daba una colección, no masculina, sino una colección representada mayoritariamente por autores".
"Claro, pero tenemos autoras —replicó Guillén—. Por ejemplo, como Nona Fernández, que no es del boom, o incluso Fabricio Mejía, que tampoco es del boom y sí está aquí dentro".
Algunas razones por las que hay menos mujeres
Continuando con el tono conciliador, Taibo señaló que en un principio partieron de 100 libros para hacer la colección, y que intentaron tener más autoras "y no pudimos", dijo.
También señaló México aportó a la colección cinco autores, "tres mujeres y dos hombres. ¿Qué aportó Uruguay? Aportó dos hombres. ¿Qué aportó Colombia? Una y uno". Esas decisiones, precisó Taibo, "fueron tomadas por consenso internacional".
Añadió que algunas de las autoras "desaparecieron en el camino por razones muy extrañas", como una autora que en el último minuto no quiso ser incluido porque "económicamente esto no es rentable. Y no voy a decir su nombre, claro. En otros (casos), porque no teníamos el caminito con la editorial".
"Pero, perdón —agregó Taibo interrumpiendo su propia argumentación—, ¿tú quieres hacer una colección del boom con cuota masculino-femenina? ¿Esa es tu intención, tu interés, tu pasión como lectora?
"Yo soy periodista y estoy aquí para hacer las preguntas", le contestó Guillén.
"Pero entre gitanos no nos leemos las manos. (Si) tú quieres hacer una colección que vaya a atacar el gran fenómeno de la pérdida de lectura del gran momento de la literatura latinoamericana del siglo XX, ¿la quieres hacer con cuota?"
"Yo pienso que en una colección tan importante, gratuita, que también llega a mujeres y lectoras jóvenes latinoamericanas, estaría increíble poder recuperar también otras autoras", dijo Guillén, y agregó que "como hay una creación tan prolífica de autoras latinoamericanas, podrían haber estado dentro. Por eso le pregunto si en la lista que no se ha logrado había más autoras".
"Perdimos autoras —dijo Taibo, quien ya había señalado cuántas había entre los primeros cine libros considerados—; también perdimos autores. Hasta el último minuto, perdimos a Cortázar, que para mí era fundamental. Hacer una colección del boom sin Cortázar, me duele el corazón" concluyó Taibo.