AP.- La NASA e India se unieron para lanzar este miércoles un satélite de mapeo terrestre capaz de detectar incluso los cambios más sutiles en la superficie terrestre y el hielo.
La misión, que tiene un costo total de mil 300 millones de dólares y fue puesta en órbita desde India, ayudará a los pronosticadores y a los equipos de respuesta a emergencias a adelantarse a inundaciones, deslizamientos de tierra, erupciones volcánicas y otros desastres, afirman los científicos.
El satélite cuenta con dos radares de microondas para examinar, con detalle nunca antes alcanzado en observaciones desde el espacio, múltiples veces prácticamente todo el terreno de la Tierra. Los radares funcionarán día y noche, atravesando nubes, lluvia y follaje para recopilar grandes cantidades de datos.
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Las señales de microondas enviadas por los radares hacía la Tierra rebotarán la superficie del planeta y serán captadas en su regreso por un el satélite gracias a un enorme reflector de antena situado en el extremo de un brazo, como una sombrilla de playa.
En tierra, los equipos científicos compararán las señales entrantes y salientes a medida que la nave espacial pase sobre las mismas ubicaciones dos veces cada 12 días, detectando cambios tan pequeños como un centímetro.
"(Es) un satélite radar joya, único en su tipo, que cambiará la forma en que estudiamos el planeta en que vivimos y pronosticará mejor un desastre natural antes de que ocurra", afirmó Nicky Fox, jefe de la misión científica de la NASA, antes del despegue.
"¡Felicidades, India!" dijo en X el ministro de ciencia y tecnología de ese país, Jitendra Singh, una vez que el satélite alcanzó la órbita de manera segura. La misión "beneficiará a toda la comunidad mundial".
Qué sigue para NISAR
La NASA contribuye con mil 200 millones de dólares a la misión de tres años; proporcionó el radar de baja frecuencia y el reflector. La participación de 91 millones de dólares de la Organización de Investigación Espacial de India (ISRO, por sus siglas en inglés) incluye el radar de alta frecuencia y la estructura principal del satélite, así como el lanzamiento desde una isla en la bahía de Bengala.
El satélite, llamado NISAR (por el inglés para Radar de Apertura Sintética NASA-ISRO) operará desde una órbita casi polar a 747 kilómetros de altura. Se unirá a docenas de misiones de observación de la Tierra que ya están en operación por parte de Estados Unidos e India.
Por lo pronto, tomará una semana completa extender el brazo de nueve metros del satélite y abrir el reflector en forma de tambor de 12 metros de diámetro hecho de malla de alambre chapado en oro. Se espera que las operaciones científicas comiencen a finales de octubre.
Entre las mediciones más urgentes del satélite se encuentran el derretimiento de glaciares y capas de hielo polar, el cambio en los suministros de agua subterránea, el movimiento y estrés de las superficies terrestres que provocan deslizamientos de tierra y terremotos, y las alteraciones en bosques y humedales que aumentan las emisiones de dióxido de carbono y metano.