La miasis es una infestación de los tejidos u órganos de seres humanos y otros mamíferos por larvas de dípteros moscas, tábanos, mosquitos.
En el caso de las miasis del gusano barrenador, la infestación se produce porque las moscas de la especie Cochliomyia hominivorax (conocida simplemente como mosca del gusano barrenador) pone huevos sobre o en las heridas abiertas; las cuales no necesariamente son grandes y pueden haber sido causadas por un rasguño o corte o por una picadura de insecto.
Investigaciones en diversos países de Latinoamérica han encontrado que las miasis del gusano barrenador suelen aparecer asociadas a mala higiene personal, bajo nivel educativo, alcoholismo, pobreza y discapacidad física o mental.
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Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) añaden que un factor de riesgo importante es que las personas tengan un sistema inmunitario debilitado debido, por ejemplo, al virus de inmunodeficiencia humana (VIH), un tratamiento contra el cáncer u otros medicamentos que debiliten la inmunidad. Otro factor de riesgo es dormir al aire libre.
Síntomas y tratamiento
Las miasis de larvas de C. hominivorax consumen tejidos vivos, por lo que son muy dolorosas. Si se tiene la infestación, es posible que se vean larvas alrededor o dentro de una herida abierta. También podrían estar en la nariz, los ojos o la boca.
Además, los síntomas también pueden incluir, heridas o llagas dolorosas e inexplicables, que no cicatrizan y empeoran con el tiempo, así como "sensación de larvas moviéndose dentro de una herida o llaga en la piel, la nariz, la boca o los ojos".
Un investigación publicada en el Journal of Infection in Developing Countries señala que estas miasis "son peligrosas a menos que se eliminen rápidamente. Se recomienda en todos los casos la exploración quirúrgica inmediata, junto con la extracción de las larvas y el cierre primario de la o las lesiones".
Dada la agresividad de estas larvas, es crucial un diagnóstico específico y rápido, así como la aplicación del tratamiento adecuado", el cual se basa en la extirpación de larvas. Algunas fuentes señalan que esta extirpación debe hacerse siempre de manera quirúrgica, aunque para otras esto es opcional. Además se usan de antiparasitarios y no es recomendable que la persona afectada trate de quitar ella misma los gusanos.
Cómo se difunde
De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) la hembra de C. hominivorax se aparea una sola vez en la vida, "pudiendo producir hasta 4 mil huevos", que deposita en paquetes de entre 12 y 400 huevos en la piel de un animal de sangre calientes (incluidos perros y gatos); normalmente lo hacen en o cerca de las heridas a las cuales se sienten atraídas.
"Las larvas emergen a las pocas horas, penetran cualquier herida preexistente y empiezan a alimentarse". Al cabo de cuatro a ocho días, las larvas caen al suelo, se entierran un par de centímetros y se transforman en pupas. La mosca adulta emerge en poco menos de una semana, cuando hay calor intenso y humedad, o en más tiempo cuando el clima es templado.
Las moscas alcanzan la madurez al cumplir tres o cuatro días de vida y pocos días después de la fecundación las hembras empiezan a poner sus huevos. "Las moscas adultas viven unas dos semanas y se alimentan de los jugos de las plantas", señala la OPS. Las hembras pueden desplazarse por sí mismas hasta unos 50 kilómetros del punto de nacimiento, aunque también suelen subirse a los vehículos.