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Cuidado Taylor y Travis: un estudio dice que mientras más cuesta el anillo menos dura el matrimonio
Jueves 4 de Diciembre de 2025
CIENCIAS SOCIALES

Cuidado Taylor y Travis: un estudio dice que mientras más cuesta el anillo menos dura el matrimonio

Las ideas de que "un diamante es para siempre" y de que dos meses de salario es un precio adecuado a pagar por una alianza son eslóganes publicitarios que, según una investigación, nada dicen sobre la permanencia de la pareja

Créditos: EFE
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A finales de la década de 1930, la compañía global de diamantes De Beers lanzó la  campaña "un diamante es para siempre", frase que en 1999 fue calificada como el eslogan número uno del siglo XX por la revista especializada Advertising Age.

La campaña buscaba vincular en la mente de los consumidores la compra de un anillo de compromiso de diamantes con la esperanza de un matrimonio duradero, según Andrew Francis-Tan, de la Universidad Nacional de Singapur, y Hugo Mialon, de la Universidad Emory, en Estados Unidos.

Francis y Mialon fueron los autores del primer estudio sobre la relación entre los gastos de la boda y la duración del matrimonio, cuyo reporte fue publicado en septiembre de 2014 y es uno de los más leídos del agregador de la Red de Investigaciones en Ciencias Sociales (SSRN, por su sigla en inglés).

Los autores afirman, en términos técnicos, al principio del su artículo: "encontramos evidencia de que la duración del matrimonio está inversamente relacionada con el gasto en el anillo de compromiso y la ceremonia nupcial". En otras palabras: mientras más cuesta el anillo menos dura el matrimonio.

Sin embargo, más adelante, matizan su conclusión diciendo "que la duración del matrimonio no está asociada, o está inversamente asociada, con el gasto en el anillo de compromiso y la ceremonia nupcial".

"Un diamante es para siempre" y otros cuentos de hadas

"La industria nupcial ha crecido considerablemente a lo largo del siglo XX, en parte debido al auge del consumismo y a los esfuerzos de la industria por mercantilizar el amor y el romance", señalan los autores en su artículo titulado "'Un diamante es para siempre' y otros cuentos de hadas: La relación entre los gastos de la boda y la duración del matrimonio"

Como ejemplo de ese crecimiento, Francis y Mialon señalan que la revista Bride's recomendó en 1959 que las parejas "reservaran dos meses para prepararse para su boda y publicó una lista de verificación con 22 tareas para completar. Para la década de 1990, la revista recomendaba 12 meses de preparación para la boda y publicó una lista de verificación con 44 tareas a completar".

Bride's, por supuesto, fue una plataforma importante para que muchos proveedores de servicios matrimoniales llegaran a los consumidores y para la promoción de la idea de que se requería "una boda suntuosa para un matrimonio de ensueño". 

Otro ejemplo de esta forma de inflación fue la campaña que De Beers presentó en la década de 1980, la cual "buscaba elevar el estándar de cuánto debería gastarse en un anillo de compromiso", para lo cual recicló su famoso eslogan con frases como "¿No es dos meses de salario un precio pequeño a pagar por algo que dura para siempre?" 

Epílogo para gente común

Sin embargo, desde su diseño, la investigación de Francis y Mialon era sobre lo que les sucede a las personas comunes y corrientes, asalariadas, en países de altos ingresos, ya que se utilizaron datos de una encuesta a más de tres mil personas que alguna vez se casaron en Estados Unidos.

En ese sentido es aplicable su aseveración de que sus hallazgos "aportan poca evidencia que respalde la validez del mensaje general de la industria nupcial que vincula las bodas costosas con resultados matrimoniales positivos".

Pero ciertamente, como cualquier estudio de ciencias sociales, sus conclusiones son generales y no permiten hacer predicciones sobre el futuro de un matrimonio en particular, ni siquiera si involucra un anillo tan vistoso como el que Travis Kelce le dio a Taylor Swift o una boda tan fastuosa como la de Jeff Bezos y Lauren Sánchez.