Entre las cosas más valiosas que obtuvo Europa de su contacto con América estuvieron, sin duda, las papas. El éxito de este tubérculo fue tal que, por ejemplo, la población de Irlanda llegó a depender tanto de él para su alimentación que, cuando le cayó una plaga en 1845, hubo un éxodo masivo. Que la bebida nacional rusa, el vodka, y platillos emblemáticos de España estén hechos, sobre todo, de papas son otros ejemplos.
Y sin embargo, a pesar de diversas búsquedas y de haber ubicado el surgimiento de las papas (Solanum tuberosum) entre lo que actualmente son Bolivia y Perú, hasta esta semana no estaba claro cuál pudo ser su origen biológico.
Pero un equipo internacional de investigación parece haber resuelto el misterio de cómo, a partir de una planta de raíces delgadas y comunes, se generaron los tubérculos, y fue debido al cruzamiento entre plantas ancestrales del tomate (o jitomate, como le decimos en México a Solanum lycopersicum) y especies similares a la papa de Sudamérica hace unos 9 millones de años.
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“Nuestros hallazgos muestran cómo un evento de hibridación entre especies puede impulsar la evolución de nuevos rasgos, permitiendo el surgimiento de aún más especies”, afirma en un comunicado de prensa Sanwen Huang, coautor del estudio publicado el 31 de julio en la revista Cell e investigador de la Academia China de Ciencias Agrícolas.
“Por fin hemos resuelto el misterio del origen de la papa”. Sanwen Huang.
La historia de la papa y el jitomate
Por su apariencia, las plantas de papa modernas son casi idénticas a tres especies similares de Chile, llamadas S. etuberosum (que han pasado tan desapercibidas que no tienen nombre común) las cuales no presentan tubérculos. Sin embargo, según el análisis filogenético, la papa está más estrechamente relacionada con la planta del jitomate.
A fin de resolver esta contradicción, el equipo de investigación analizó 450 genomas de papas cultivadas y 56 de especies silvestres. “Este conjunto de datos representa la recopilación más completa de datos genómicos de papa silvestre jamás analizada”, afirma Zhiyang Zhang, también de Academia China de Ciencias Agrícolas y coautor del artículo.
El equipo descubrió que cada especie de papa contenía una mezcla estable y equilibrada de material genético tanto de S. etuberosum como de plantas de jitomate, lo que sugiere que las papas se originaron a partir de una antigua hibridación entre ambas.
Si bien S. etuberosum y S. lycopersicum son especies distintas, están relacionadas, pues compartieron un ancestro hace unos 14 millones de años. Así que el descubrimiento implica que incluso después de divergir durante unos 5 millones de años, estas especias lograron cruzarse y dieron lugar a las primeras plantas de papa con tubérculos.
El equipo también descubrió que el gen que actúa como un interruptor maestro que le indica a la planta cuándo empezar a producir tubérculos, provino del lado del jitomate. Otro gen importante, que ayuda a controlar el crecimiento de los tallos subterráneos que forman los tubérculos, provino de S. etuberosum.
La importancia del entorno
Por el tiempo en que se produjo, esta innovación evolutiva coincidió con el rápido ascenso de la cordillera de los Andes, un período en el que surgían nuevos entornos ecológicos. Con un tubérculo para almacenar nutrientes bajo tierra, las primeras papas pudieron adaptarse rápidamente al entorno cambiante, sobreviviendo a las inclemencias del tiempo en las montañas.
Los tubérculos también permiten que las plantas de papa se reproduzcan sin semillas ni polinización, pues producen nuevas plantas simplemente brotando de las yemas del tubérculo. Esta característica les permitió expandirse rápidamente y ocupar diversos nichos ecológicos, desde pastizales templados hasta praderas alpinas altas y frías en América Central y del Sur.
Por cierto, los primeros pobladores de América aprendieron a cultivar las papas con tanto éxito, que generaron una inmensa diversidad. Actualmente, dependiendo de los criterios para distinguirlas, se considera que hay entre 4 y 5 mil variedades, la mayoría de ellas originarias de Perú.