Desde que ganó su primer mandato, Donald Trump reconoció que Charlie Kirk había sido una pieza fundamental de su victoria al conseguirle el voto de los jóvenes, sobre todo de los hombres jóvenes.
Ahora, al anunciar la muerte de Kirk con un post en la red social Truth Social, el mandatario estadounidense escribió: “Nadie entendió o tuvo el corazón de la juventud en los Estados Unidos de América mejor que Charlie”. Y, por lo menos para la juventud cristiana del país, eso fue totalmente cierto.
"Él y su movimiento me dieron la valentía para ser quien quería ser: casarme joven y formar una familia", escribió Morgonn McMichael, un joven de 26 años que se sintio tan conmovido al escuchar a Kirk que renunció a sus estudios universitarios y empezó a trabajar para Turning Point, la asociación sin fines de lucro de Kirk.
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"Defiende siempre tus creencias. Luchar por tus valores y por el Señor siempre es lo correcto", añade McMichael en un testimonio publicado en el medio The Free Press, en el que añade que, aunque no siempre estaba de acuerdo con Kirk, admiraba su capacidad para argumentar sus puntos de vista.
"Da un poco de miedo decir lo que crees, sobre todo en esta cultura de la cancelación”, le dijo Porter LaFeber, estudiante de medicina de la Universidad del Valle de Utah y uno de los asistentes al evento donde Kirk fue asesinado, al diario The New York Times.
LaFeber, de 22 años, añadió que le parecía que Kirk había superado el miedo y la cultura de la cancelación. "De alguna manera, les dio voz a las personas que quizás estaban un poco asustadas... Me dio la confianza para poder creer lo que creo”.
La carrera de Charlie Kirk empezó cuando era un joven estudiante universitario de 18 años y fundó, en 2012, Turning Point, que le sirvió de punto de partida para tener un existoso podcast, seguir organizando giras y debates en universidades y, de paso, juntar una fortuna.
Un artículo de The NewYork Times de febrero de este año señala que durante los años de Trump, las dos entidades sin fines de lucro de Kirk, Turning Point USA y Turning Point Action, "crecieron desde un ingreso total de 4.3 millones de dólares en 2016 a 92.4 millones en 2023, la gran mayoría de los cuales provenían de donaciones".
El NY Times agrega que en una reunión de donantes tras las pasadas elecciones, el mensaje de Kirk "fue inequívoco: los benefactores de Turning Point habían obtenido más de lo que habían invertido en el ciclo electoral de 2024 y, por lo tanto, podrían hacer una última donación más tarde esa noche, cuando todos se reunieran en Mar-a-Lago para una gala".
Según relata el medio Politico, durante una aparición junto a Donald Trump en Georgia, Kirk "dijo que los demócratas 'representan todo lo que Dios odia'... (y) calificó la decisión entre Trump y Kamala Harris como 'una batalla espiritual'".
Kirk agregó: "Este es un estado cristiano. Me gustaría que siguiera siendo así" y terminó logrando que la multitud se uniera a él coreando la consigna "¡Cristo es Rey! ¡Cristo es Rey!".
Si bien quienes dan testimonios en The Free Press aseguran que Kirk no era intolerante, también es cierto no todos sus mensajes eran sobre cristianismo y que mientras daban valor a unos, hacían lo contrario con otros.
La asociación política Caucus demócrata LGBTQ+ de Florida, tras lamentar el acto el asesinato, señaló que "Charlie Kirk dedicó su carrera a difundir un discurso anti-LGBTQ+ que puso en riesgo a muchas personas de nuestra comunidad. Sus palabras fomentaron el acoso, las amenazas y el miedo hacia las personas queer y transgénero".
Además, Kirk hacía llamados a las mujeres "a abandonar sus carreras y educación para 'someterse a un hombre piadoso' y criar 'más hijos de los que pueden permitirse'", relató el medio Freethought Now en julio pasado desde el evento Cumbre de liderazgo de mujeres jóvenes. Las jóvenes asistentes recibieron esa y otras declaraciones similares con vítores, agregó Freethought Now.