ESTILO DE VIDA

Silvia Molina recibe Premio Rosario Castellanos por ser "un puente entre la intimidad y la historia"
Miércoles 3 de Diciembre de 2025
SENADO DE LA REPÚBLICA

Silvia Molina recibe Premio Rosario Castellanos por ser "un puente entre la intimidad y la historia"

Al recibir el reconocimiento, la escritora dijo que, habiendo aprendido tarde a leer por su dislexia, aprendió que los cuentos que le leían, contaba o inventaban su madre y hermanos eran muestras de cuánto la querían

Créditos: Cuartoscuro
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El Premio al mérito literario Rosario Castellanos 2024 fue otorgado a la escritora Silvia Molina porque su voz ha sido un "puente entre la intimidad y la historia, entre la memoria individual y la colectiva", dijo la senadora Beatriz Mojica Morgal, presidenta de la Comisión de Cultura, en la sesión solemne en que hizo entrega del reconocimiento. 

Mojica comparó a Rosario Castellanos y Silvia Molina por, entre otras cosas, haber sido guías para las mujeres de sus tiempos, por "el sentido emancipador de sus escritos y por escribir desde la conciencia social". 

Agregó que, al otorgarle el reconocimiento a Silvia Molina, el Senado de la República "no sólo reconoce su trayectoria, sino también el papel de la palabra como herramienta de dignidad".

Silvia Molina, un nombre limpio y uno inventado 

Por su parte, Silvia Molina recordó a su padre, quien fue escritor, periodista y que como político llegó a ser gobernador de su estado, Campeche, y secretario de Gobernación del gobierno federal, entre otras posiciones. Héctor Pérez Martínez murió cuando su hija Silvia tenía apenas un año.

Más grande, al ver a su madre padecer para mantener a sus cinco hijos, la pequeña Silvia le preguntó si su padre no les había "heredado algo, por poquito que fuera". "Tu padre les heredó un nombre limpio", le contestó su madre, María Celis Campos.

Así que para publicar su primera novela, "La mañana debe seguir gris", Silvia Pérez Celis decidió no usa el apellido de su padre por la responsabilidad tan grande que eso implicaba y porque quería hacer su propia carrera, "buena o mala, pero por misma", dijo. De ahí que firmara con el pseudónimo de Silvia Molina. La novela ganó el prestigioso premio Xavier Villaurrutia.

La escritora hizo también mención de los antecedentes íntimos y los históricos históricos de sus libros "Ascención tun", "La familia vino del norte", "La república española en un pañuelo" y de su más reciente novela "El tío Rafael o la huida del peregrino".

La literatura como muestra de afecto

Silvia Molina aprendió a leer tarde, pues "en mi época la dislexia no se trataba, era una discapacidad desconocida". Así que consideraba que los cuentos que le leían, le contaba o le inventaban su madre y sus hermanos "eran siempre una manera de darme seguridad y decirme lo que tanto me querían". 

Es también la razón por la que empezó a escribir literatura infantil para sus hijas, y lo siguió haciendo porque le gustó el reto, "es más difícil que escribir para adultos". 

También habló de Rosario Castellanos por reconoció en su literatura "mi sureste, al ser humano marginado, el infierno de la explotación y de las pasiones humanas que se sufren en la intimidad".

Castellanos, dijo Silvia Molina, escribía "con una tinta hecha de sufrimiento y, sin embargo, siempre la salvaron la ironía y el humor". 

Parte de la obra de Rosario Castellanos "es feminista e indigenista", dijo Silvia Molina, y añadió: "Estas palabras no le gustaban, pero la enaltecen".

Silvia Molina agradeció a las instituciones que considera "sus casas": El Seminario de Cultura Mexicana, la Academia Mexicana de la Lengua y la Fundación para las Letras Mexicanas, así como al Senado de la República que, curiosamente porque le entregó la edición 2024 por el atrasó al que le obligó la pandemia, le dió el premio en el centenario de Rosario Castellanos (25 de mayo de 1925).

"Si la vida es una aventura, la literatura es una reflexión sobre lo que uno recuerda de la vida, una búsqueda de nosotros mismos, un repaso sobre el mundo y la condición humana", concluyó Silvia Molina.