Desde hace tiempo se sabe que dedicarnos a un pasatiempo o hobby mejora la vida personal, pero ahora una investigación encontró que si se hace con dedicación y constancia las aficiones también nos puede ayudar a desempeñar mejor nuestros trabajos.
Esta es la conclusión de un estudio que, además de ser el primero en hacerse con adultos de mediana edad y mayores, exploró cómo se relacionan lo que llamaron las "creatividades de ocio" —que implica organizar el tiempo libre de forma intencionada mediante el establecimiento de objetivos de aprendizaje y conexión— con la vida en la oficina.
Los resultados, publicados este viernes en la revista Human Relations, muestran que brindar consejos sencillos y viables sobre cómo crecer a través de pasatiempos o aficiones influyen en la creatividad, el compromiso y el significado en el trabajo, especialmente para los empleados de mayor edad.
"Esto va más allá de simplemente relajarse o divertirse, como ver Netflix sin parar, y convierte la afición en algo que ayuda a las personas a crecer", afirmó Paraskevas Petrou, autor principal e investigador de la Universidad Erasmus de Róterdam,
George Michaelides, de la Universidad de East Anglia y coautor del estudio, añade en un comunicado de su instituión: "Nos sorprendió ver que las manualidades recreativas tuvieran un mayor efecto en el trabajo que en la vida personal. Esperábamos beneficios iguales en ambas áreas".
"Una posible razón es que las personas que participaron en nuestro estudio ya estaban bastante satisfechas con su vida fuera del trabajo, pero su vida laboral tenía más margen de mejora", explica Michaelides.
"Si lo que las personas hacen fuera del trabajo también puede tener este impacto positivo en el entorno laboral, las organizaciones deberían apoyar a su personal no solo en sus puestos de trabajo, sino en todas las áreas de su vida", añade.
Sensación de mayor control sobre la propia vida
La investigación con un grupo de casi 200 adultos trabajadores a quienes se les pidió que vieran un breve vídeo en el que se les guiaba para elaborar un plan personal sobre cómo abordar su afición de una forma más significativa.
En concreto, se pidió a los participantes, con una edad media de 46 años, que intentaran practicar su afición de una forma que les ayudara a sentir un mayor control sobre su vida.
Para ello, podían, por ejemplo, establecer sus propias metas, practicando su afición de una forma que se ajustara a su estilo de vida, aprendiendo cosas nuevas a través de su afición o sintiéndose más conectados con otras personas al practicar con ellas su afición o pidiendo su opinión.
Los investigadores contactaron a los participantes semanalmente, durante cinco semanas, preguntándoles cómo iba su plan, qué funcionaba bien y qué les gustaría mejorar la semana siguiente. También se les preguntó sobre cómo se sentían y se comportaban, tanto en el trabajo como en su vida personal.
Sus respuestas se compararon con las de un grupo de control que no vio el vídeo ni elaboró planes concretos para sus pasatiempos.
Las personas que siguieron la intervención de manualidades para el tiempo libre informaron sentir que su trabajo tenía más sentido y que su trabajo valía más la pena. También afirmaron que se comportaban de forma más creativa en el trabajo.
Curiosamente, los participantes mayores de 61 años también informaron sentir emociones más positivas en general.
Laura Den Dulk, coautora de la investigación, afirmó: "Lo que distingue a este estudio es que no solo preguntamos a las personas cómo se sentían. Les pedimos que realizaran una pequeña acción específica —abordar su afición de una forma nueva— y luego vimos cómo afectaba realmente sus vidas semana a semana".
"Esto nos recuerda que las personas no son sólo empleados, sino individuos completos, y apoyar su crecimiento personal fuera del trabajo también puede tener un impacto positivo en el entorno laboral", añadió la investigadora de la Universidad Erasmus de Róterdam.
Los autores del estudio afirman que las organizaciones pueden ser más conscientes de que sus empleados son más que simples trabajadores y ayudarlos a desarrollar todo su potencial fuera del trabajo.
Esto podría hacerse permitiendo que las aficiones se utilicen como fondos de desarrollo personal o de empleados y reconociendo los compromisos de tiempo libre, el "tiempo para mí" y los proyectos de tiempo libre como un ámbito vital importante, junto con, por ejemplo, los compromisos familiares.