Reuters y EFE.- Tras una polémica por las afectaciones que podría causar a la investigación astronómica mundial, la empresa estadounidense AES Andes anunció el viernes que se desistió de un proyecto de 10 mil millones de dólares para producir hidrógeno verde y amoníaco en Chile a fin de priorizar sus esfuerzos en otros proyectos renovables.
El megaproyecto, llamado Inna, había entrado en una polémica por la eventual contaminación lumínica que provocaría en la zona, lo que afectaría al cercano Observatorio Astronómico Paranal, reconocido mundialmente porque sus cielos tienen condiciones óptimas para el estudio astronómico.
"AES Andes informa que, tras un detallado análisis de su cartera de proyectos, ha decidido desistirse de la ejecución del proyecto Inna... Es importante destacar que esta determinación no cuestiona el valor ni el potencial del desarrollo de la industria del hidrógeno verde para Chile", señaló la empresa en un comunicado.
Te podría interesar
La compañía no se refirió a la controversia sobre el proyecto.
La controversia
El megaproyecto consistía en una planta de producción de hidrógeno verde y amoniaco de más de tres mil hectáreas en la norteña Región de Antofagasta, en pleno Desierto de Atacama y en las proximidades de la ciudad de Antofagasta, llamada "la perla del norte".
Además, en su manifestación de impacto ambiental, AES Andes indica que podría incluir "el despliegue de energía solar, eólica y almacenamiento de baterías para satisfacer las necesidades de electricidad del país".
La planta se iba a situar entre cinco y 11 kilómetros del Observatorio Paranal, propiedad del Observatorio Europeo Austral (ESO), que alberga varios telescopios de clase mundial, como el Very Large Telescope, el telescopio óptico terrestre más poderoso del mundo hasta ahora.
El ESO, que escogió el Desierto de Atacama para instalar sus telescopios porque sus cielos son los más oscuros y prístinos del planeta, denunció el año pasado que el impacto del megaproyecto Inna iba a ser "devastador, irreversible y no mitigable".
Según ESO, el proyecto aumentaría considerablemente la contaminación lumínica, las vibraciones del suelo, la turbulencia atmosférica y la emisión de polvo.
La unidad de AES Corp, que genera y vende energía en Chile, Colombia y Argentina, destacó que "continuará evaluando nuevas tecnologías para impulsar soluciones innovadoras que vayan en línea con las condiciones de mercado, la creación de valor de largo plazo y los objetivos estratégicos de la compañía".
Con 4 mil 200 kilómetros de costa, Chile ha sido uno de los pioneros en el impulso del hidrógeno verde, considerado el "el combustible del futuro" porque es una potente fuente de energía que podría llegar a sustituir a los fósiles.