Más de la mitad de los 34 pacientes con cáncer tratados con una vacuna personalizada tuvieron resultados positivos sin padecer los efectos secundarios que suelen tener la quimioterapia y la radioterapia, ya que fue su propio sistema inmunitario el que combatió a los tumores.
Por este desarrollo, que tomó 15 años de trabajo, un equipo de científicos del Hospital Universitario de Ginebra y la Universidad de Ginebra ganaron este jueves el Premio Pfizer a la Investigación 2026.
En el ensayo clínico fase 1, publicado el 14 de agosto de 2024 en la revista Cancer Research Communications, el equipo hizo la primera prueba con humanos de su vacuna con 34 pacientes que tenían distintos tipos de tumores sólidos, avanzados, resistentes a otros tratamientos y "no inmunogénicos".
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"Los pacientes recibieron seis vacunas durante nueve semanas sin terapia de mantenimiento", detalla el equipo en el reporte de investigación que tenía como "objetivos principales la seguridad, la tolerabilidad y la viabilidad, mientras que los objetivos secundarios se centraron en la eficacia y la monitorización inmunitaria".
En general, "los 34 pacientes demostraron seguridad y viabilidad con problemas menores", y "más del 50%" de ellos "mostraron beneficios clínicos", incluyendo una "supervivencia prolongada".
Aunque los resultados puedan parecer poco relevantes, ya que no todos los pacientes mostraron los beneficios clínicos, cabe resaltar que se trataba de tumores "no inmunogénicos"; es decir, que no despiertan la respuesta inmune del cuerpo de manera natural, cosa que sí logro hacer la vacuna.
Una vacuna creada a partir del propio tumor
De acuerdo con un comunicado del Hospital Universitario de Ginebra, la vacuna terapéutica combina dos procesos complementarios: la preparación de la vacuna en sí y la activación del sistema inmunitario en las proximidades del tumor.
Para la primera "se toma una muestra tumoral de la persona afectada mediante una cirugía mínimamente invasiva". Las células tumorales extraídas se irradian para inactivarlas, pero conservando los llamados antígenos (las moléculas que permiten al sistema inmunitario identificar una célula o un patógeno como hostil al organismo y destruirlo).
Ese extracto se reinyecta al paciente "como una vacuna personalizada", un proceso que ha sido intentado por varios años y que hasta ahora no había dado buenos resultados.
"Cuando tratamos el cáncer, no siempre conocemos los antígenos exactos a los que debemos dirigirnos. Al utilizar (muestras de) todo el tumor inactivado, ofrecemos al sistema inmunitario un mapa completo de posibles dianas", explica Rémi Vernet.
Paralelamente, y la principal distinción de este desarrollo, "se implantan bajo la piel dispositivos médicos biocompatibles", que son cápsulas que contienen una línea celular humana modificada genéticamente.
"Estas células encapsuladas liberan de forma continua y estable un factor inmunoestimulante, denominado adyuvante, en el punto de vacunación para estimular, reclutar y activar las células presentadoras de antígenos del sistema inmunitario", lo cual resulta fundamental cuando el sistema está debilitado por tratamientos previos, como la quimioterapia.
"Además, en estudios preclínicos, nuestro adyuvante ha demostrado ser uno de los más eficaces jamás establecidos para dirigir el sistema inmunitario contra un tumor", explica en el comunicado Eugenio Fernández, uno de los coautores de la investigación.
Pasos a futuro
"Los resultados de este estudio aún no constituyen una prueba de eficacia a gran escala, pero sientan las bases para una estrategia terapéutica totalmente personalizada", señala el comunicado. Pero partimos de una base sólida, afirma Nicolas Mach, otro coautor.
Añade que ahora se necesita probar esta tecnología "de manera más amplia, en etapas más tempranas de la enfermedad, y combinarla con otros tratamientos existentes".
"El siguiente paso será la financiación. Los ensayos clínicos en fase avanzada requieren muchos recursos. Ganar el premio Pfizer es un trampolín importante, una garantía de excelencia y un reconocimiento para atraer el apoyo necesario, un requisito previo para seguir avanzando", concluye Mach.
El Premio Pfizer a la Investigación otorga cinco galardones de 20 mil francos suizos (450 mil pesos mexicanos) cada uno a "investigaciones excepcionales" realizadas en Suiza en los campos de la oncología, las enfermedades infecciosas, la inmunología y la salud digital.
Con información de EFE