A pesar de su aspecto delicado, las mariposas monarca son extraordinariamente resistentes, como se puede ver cada otoño, cuando recorren unos tres mil kilómetros desde los campos canadienses hasta los bosques montañosos de México, al tiempo que han estado soportando pérdida de hábitat, el clima extremo y los pesticidas.
Últimamente, además, enfrentan otra amenaza sutil pero que puede tener graves consecuencias para su supervivencia: a consecuencia del cambio climático, su principal fuente de alimento, el néctar, es de menor calidad. En otras palabras, el aumento de temperatura no afecta tanto a las mariposas como a las flores que consumen.
Este resultado, publicado el 20 de enero de este año en la revista Global Change Biology Communications, es una más de las causas que mantienen a las dos poblaciones de estos insectos, la de México y la de California, en mínimos históricos, y que ha llevado a que la Sociedad Xerces pida que se declare a la mariposa monarca como especie amenazada en Estados Unidos.
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El calor contra la dulzura
A finales del verano pasado, un equipo de investigación dirigido por Heather Kharouba, catedrática en Ecología del Cambio Global de la Universidad de Ottawa, decidió que en lugar de centrarse en las mariposas lo harían en las plantas de las que éstas dependen durante su migración, de acuerdo con un comunicado de la universidad.
Así, observaron que "un pequeño aumento de temperatura, de tan solo 0.6 grados Celsius, era suficiente para reducir la calidad del néctar que producían estas plantas. Las monarcas alimentadas con estas flores 'calentadas' acumularon aproximadamente una cuarta parte menos de grasa corporal que sus contrapartes", añade el documento.
El experimento, hecho en colaboración con investigadores de Environment and Climate Change Canada y la Western University, permitió ver que, a medida que la temperatura subía, las flores de finales de temporada producían menos néctar, y el que producían era más bajo en azúcar.
"No es que las mariposas se vean perjudicadas directamente por el calor", afirma la profesora Kharouba. "Sino que el calentamiento está reduciendo el valor nutritivo del néctar. Aunque las mariposas podían comer todo lo que quisieran, no podían compensar la baja calidad del néctar".
Piden declarar a la especie como amenazada en EU
De acuerdo con la agencia EFE, egún el último conteo de la Sociedad Xerces, en Estados Unidos, la población occidental de mariposas monarca, se mantiene en "mínimos históricos" pese a un ligero repunte en 2025, por lo que pide al Servicio de Pesca y Vida Silvestre de ese país registrar a esta especie como amenazada.
El recuento, realizado en los meses de noviembre y diciembre de 2025, registró 12 mil 260 mariposas en 249 puntos de California, una cifra mayor que la de 2024 —cuando fue de 9 mil 119— pero aún es el tercer registro más bajo de la población de monarcas desde 1997, según un comunicado difundido este jueves por la National Wildlife Federation.
La agencia especifica que la mariposa monarca se agrupa en dos poblaciones: una, la más numerosa, que pasa el invierno en las montañas del centro de México, y la otra en la costa sobre todo en el estado de California en EU.
"Estas cifras, significativamente bajas, claramente indican una tendencia hacia el continuo declive de la especie. Para salvar a la especie, antes de que sea demasiado tarde, es necesario que el Servicio de Pesca y Vida Silvestre no postergue más la protección de la mariposa monarca como una especie amenazada", advirtió Rebeca Quiñonez-Piñón, científica de la NWF.