EFE.- La primera gran exposición en Francia dedicada a la obra de la maestra del surrealismo Leonora Carrington, se inaugurará este 18 de febrero en el Museo de Luxemburgo de París, unas semanas antes del que sería su cumpleaños 109 y de que se cumplan 15 años después de su muerte.
La exposición de la artista británica nacionalizada mexicana se podrá visitar hasta el 19 de julio y contará con obras como "Le bon roi Dagobert" (El buen rey Dagoberto, 1948) o su serie "Hermanas de la Luna" entre las 126 que se exhiben, así como piezas que nunca antes habían sido expuestas o llevaban décadas sin verse, como "Las tentaciones de San Antonio" (1945).
En la obra de Carrington, tanto en sus cuadros como en las esculturas, el surrealismo adquiere tintes, trazos y formas particulares, con motivos legendarios y animales que remiten a escenas cotidianas, folclóricas y oníricas; un conjunto que, en parte, fue producto de una vida turbulenta.
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Una vida turbulenta
Carrington (6 de abril de 1917, Clayton-le-Woods, Reino Unido - 25 de mayo de 2011, Ciudad de México) tuvo una vida intensa y de marcados altibajos, con múltiples estancias alejada de su Inglaterra natal, pasando por Estados Unidos, Francia, México, Suiza y España, donde fue internada en un hospital psiquiátrico de Santander tras estallar la Segunda Guerra Mundial.
El internamiento supuso "un momento de quiebre total" en la vida de la artista —comentó a EFE la comisaria de la exposición, Tere Arcq—, después del cual empezó "una búsqueda de sentido que duró toda su vida" y que le llevó a transitar por "el ocultismo y lo esotérico", dajándola próxima al surrealismo a un nivel vital.
Para Carrington, el surrealismo "no fue un movimiento artístico, fue una filosofía de vida... Era un espíritu rebelde, un deseo de recuperar la libertad, de romper con el racionalismo y con todas sus estructuras sociales que vieron que no funcionaban", opinó Arcq.
Leonora Carrington, de México para el mundo
La comisaria destacó el autorretrato que Carrington se hizo en 1944, uno de los primeros cuadros que pintó al llegar en México, y en el que se representa empequeñecida y flotante entre múltiples metáforas y símbolos, entre ellos una cabeza de caballo, su alter ego.
Particularmente interesada por los motivos animales, estos le acompañarían durante toda su producción y se dejarían entrever en la mayoría de sus obras, donde sus personajes adquieren rasgos animales o son, directamente, bestias y alimañas.
Carrington fue reconocida a raíz de su etapa artística en México, pero ha sido hasta los últimos años cuando su obra se ha dado a conocer cada vez más por todo el mundo.
"Tuve la gran fortuna de conocerla en México ya en los últimos años de su vida, en 2005, y me pareció una persona verdaderamente extraordinaria, porque era de una gran sencillez, pero tenía una sensibilidad y una inteligencia que, siendo una anciana con tanta sabiduría acumulada, parecía una niña, porque tenía una curiosidad y un asombro increíbles", agregó la comisaria.
El Musée du Luxembourg en París, ubicado junto al Palacio de Luxemburgo donde sesiona el Senado, fue el primer museo francés que se abrió al público en general, en 1750.