AP.- La nueva es que los funcionarios públicos franceses dejarán de usar las aplicaciones Zoom y Teams, para adoptar un sistema de videoconferencia de producción nacional; pero desde antes el ejército en Austria dejó de usar Microsoft Office y los burócratas en un estado alemán también han recurrido a software de código abierto para su trabajo administrativo.
Por toda Europa, los gobiernos e instituciones están buscando reducir el uso de servicios digitales de las grandes empresas tecnológicas de Estados Unidos y están recurriendo a alternativas nacionales o gratuitas.
El impulso por la "soberanía digital" está ganando atención a medida que la administración Trump adopta una postura cada vez más beligerante hacia el continente, destacada por las recientes tensiones sobre Groenlandia que intensificaron los temores de que los gigantes de Silicon Valley pudieran verse obligados a cortar el acceso.
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Las preocupaciones sobre la privacidad de los datos y los temores de que Europa no esté haciendo lo suficiente para mantenerse al día con el liderazgo tecnológico de Estados Unidos y China también están alimentando esta tendencia.
El gobierno francés mencionó algunas de estas preocupaciones cuando anunció la semana pasada que 2.5 millones de funcionarios públicos dejarían de usar herramientas de videoconferencia de proveedores estadounidenses, incluidas Zoom, Microsoft Teams, Webex y GoTo Meeting, para 2027 y cambiarían a Visio, un servicio francés.
El objetivo es "poner fin al uso de soluciones no europeas, garantizar la seguridad y confidencialidad de las comunicaciones electrónicas públicas al confiar en una herramienta poderosa y soberana", decía el anuncio.
"No podemos arriesgarnos a que nuestros intercambios científicos, nuestros datos sensibles y nuestras innovaciones estratégicas queden expuestos a actores no europeos", señaló en un comunicado de prensa David Amiel, ministro de la función pública de Francia.
Un cambio en el espíritu de la época
El presidente francés Emmanuel Macron lleva años impulsando la soberanía digital. Pero ahora hay mucho más "impulso político detrás de esta idea ahora que necesitamos reducir el riesgo de la tecnología estadounidense", comentó Nick Reiners, analista senior de geotecnología en el Grupo Eurasia.
"Se siente como si hubiera un verdadero cambio de zeitgeist", dijo Reiners usando la expresión en alemán que se refiere al "espíritu de la época".
La independencia digital fue un tema candente en la reunión anual del Foro Económico Mundial de las élites políticas y empresariales globales el mes pasado en Davos, Suiza. La funcionaria de la Comisión Europea para la soberanía tecnológica, Henna Virkkunen, dijo a una audiencia que la dependencia de Europa en otros "puede ser convertida en arma contra nosotros".
"Por eso es tan importante que no dependamos de un solo país o una sola empresa cuando se trata de campos muy críticos de nuestra economía o sociedad", manifestó, sin nombrar países o empresas.
Uno de los momentos decisivos para este conflicto entre la Unión Europea y EU llegó el año pasado, cuando la administración Trump sancionó al fiscal jefe de la Corte Penal Internacional, Karim Khan, después de que el tribunal, con sede en La Haya, emitió una orden de arresto para el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.
Las sanciones llevaron a Microsoft a cancelar el correo electrónico de Khan en la CPI, un movimiento que fue reportado por primera vez por The Associated Press y que desató temores porque las grandes empresas tecnológicas pueden desactivar sus servicios a voluntad.
Otros incidentes han contribuido a los cambios, como la una creciente sensación de que los repetidos esfuerzos de la UE para controlar a los gigantes tecnológicos como Google con multas antimonopolio de gran envergadura y reglas digitales no han hecho mucho para frenar su dominio.
El multimillonario Elon Musk también es un factor. Los gobiernos están preocupados por depender de su sistema de internet satelital Starlink para las comunicaciones en Ucrania.
La idea es que "sólo los europeos puedan tomar decisiones para que no puedan ser coaccionados por Estados Unidos", comentó Reiners.
Ahorro y libertad
Por su parte, el ejército austriaco dijo que también ha cambiado a LibreOffice, un paquete de software con procesador de textos, hoja de cálculo y programas de presentación semejantes a Word, Excel y PowerPoint de Microsoft 365.
The Document Foundation, la organización sin fines de lucro con sede en Alemania que está detrás de LibreOffice, dijo que el cambio "refleja una creciente demanda de independencia de proveedores únicos".
Los informes al respecto añaden que el ejército austriaco estaba preocupado porque Microsoft estaba moviendo el almacenamiento de archivos en línea a la nube: la versión estándar de LibreOffice no está basada en la nube.
Algunas ciudades y regiones italianas adoptaron el software hace años, dijo Italo Vignoli, portavoz de The Document Foundation. En ese entonces, el atractivo era no tener que pagar por licencias de software. Ahora, la razón principal es evitar quedar atrapados en un sistema propietario.
"Al principio, era: ahorraremos dinero y, por cierto, obtendremos libertad", dijo Vignoli. "Hoy es: seremos libres y, por cierto, también ahorraremos algo de dinero".
Respuesta de Microsoft
Mientras Zoom, Webex y GoTo Meeting no respondieron a las solicitudes de comentarios, Microsoft dijo que continúa "colaborando estrechamente con el gobierno en Francia y respeta la importancia de la seguridad, la privacidad y la confianza digital para las instituciones públicas".
La empresa indicó que está "enfocada en proporcionar a los clientes una mayor elección, una protección de datos más sólida y servicios en la nube resilientes, asegurando que los datos permanezcan en Europa, bajo la ley europea, con protecciones robustas de seguridad y privacidad".
El presidente de Microsoft, Brad Smith, ha buscado repetidamente fortalecer los lazos transatlánticos, dijo la oficina de prensa de la compañía, y señaló una entrevista que hizo el mes pasado con CNN en Davos en la que señaló que los empleos, el comercio y la inversión, así como la seguridad, se verían afectados por las divisiones sobre Groenlandia.
"Europa es el mayor mercado del sector tecnológico estadounidense después del propio Estados Unidos. Todo depende de la confianza. La confianza requiere diálogo", afirmó Smith.