AP.- Debido a una cuantiosa fuga del combustible de hidrógeno líquido durante el "ensayo general" realizado este lunes con el cohete Space Launch System (SLS) que llevaría a las misión Artemis II a la Luna, la NASA dijo este martes que ahora espera hacer el lanzamiento en marzo.
La agencia espacial estadounidense señaló en un comunicado que el retraso en el lanzamiento, cuya periodo posible de lanzamiento iba a empezar este domingo 8 de febrero permitirá "a los equipos revisar los datos y llevar a cabo un segundo ensayo general" antes de la prueba de vuelo.
Las fugas —que recuerdan el debut retrasado de los cohetes SLS— surgieron apenas un par de horas después de la operación de carga de combustible, que tomó toda la jornada el lunes en el Centro Espacial Kennedy, y pusieron en duda cuán pronto podrían despegar los astronautas.
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La NASA dijo que los cuatro astronautas asignados para el vuelo serán retirados de su cuarentena de casi dos semanas; agregó que volverán a entrar en cuarentena "aproximadamente dos semanas" antes de la próxima ventana de lanzamiento para el viaje alrededor de la Luna.
De momento no hay fecha específica para el lanzamiento en marzo, diciendo que los equipos necesitan primero "revisar completamente los datos de la prueba, mitigar cada problema y volver a las pruebas".
La fuga y otros retrasos
El lunes, los controladores de lanzamiento comenzaron a cargar el cohete de 98 metros de altura con hidrógeno y oxígeno superfríos al mediodía. Más de 2.6 millones de litros debían fluir hacia los tanques y permanecer a bordo durante varias horas, imitando las etapas finales de una cuenta regresiva real.
Pero el hidrógeno se acumuló rápidamente cerca de la base del cohete. La carga de hidrógeno se detuvo mientras el equipo de lanzamiento se apresuraba a solucionar el problema utilizando técnicas desarrolladas durante la cuenta regresiva del Sistema de Lanzamiento Espacial en 2022.
En su comunicado, la NASA también señaló que incurrió en retrasos en las operaciones de cierre durante la prueba, así como problemas recurrentes de pérdida de audio en las comunicaciones del equipo en tierra.
Los cuatro astronautas asignados a la misión —tres estadounidenses y un canadiense— monitorearon el ensayo general crítico desde casi mil 600 kilómetros de distancia en Houston, hogar del Centro Espacial Johnson.
Al lado oscuro de la Luna
La misión de casi 10 días llevará a los astronautas más allá de la Luna, por el lado oscuro del satélite y luego directamente de regreso a la Tierra, con el objetivo de probar el soporte vital de la cápsula y otros sistemas vitales. La tripulación no entrará en órbita lunar ni intentará alunizar, eso sucederá en etapas posteriores de la misión Artemis.
La última vez que la NASA envió astronautas a la Luna fue durante el programa Apollo de las décadas de 1960 y 1970. El nuevo programa Artemis apunta a una presencia lunar más sostenida, y la tripulación del comandante Reid Wiseman prepararía el escenario para futuros alunizajes por otros astronautas.