EFE.- Empleados de cuatro plataformas de streaming fueron multados en Rusia por "hacer propaganda LGTB" (como se conoce en el país al movimiento que se denomina LGBTQ+ en otras naciones) al incluir la serie española "Galgos" en sus programaciones, según informaron este martes medios independientes rusos.
Viacheslav Popov, director de Wink; Iván Grinin, de Ivi; e Irina Térejova, de Beeline TV fueron multados con 200 mil rublos (2 mil 600 dólares), mientras que Alexandr Dunáyevski, de Kinopoisk, fue sancionado con 250 mil rublos (3 mil 250 dólares), según Mediazona, que cita a un tribunal de Moscú.
De acuerdo con el portal ruso, los cargos contra los empleados de las plataformas de vídeo se presentaron por incluir en su catálogo la serie española "Galgos", dirigida por Nely Reguera y Félix Viscarret, la cual ya no se encuentra disponible en sus páginas web.
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El documento judicial cita una escena de boda en la que describe que tiene una lugar una relación entre dos mujeres, algo considerado por las autoridades rusas como "propaganda LGTB".
A mitad de enero, Mediazona informó de que el Tribunal de Magistrados nº 374 del distrito de Taganski de Moscú recibió varias denuncias por "propaganda LGTB" contra varios operadores de servicios de streaming en línea.
"Valores tradicionales" y guerra en Ucrania
Desde 2022, se acentuó la censura rusa, que actúa en contra de quienes no se ajusten a la normativa de "valores tradicionales" promulgada por el gobierno ruso, coincidiendo con el inicio de la guerra de Ucrania y el progresivo hermetismo de Rusia, su persecución contra el sector de la cultura.
En 2023, el "movimiento LGTB" fue declarado como "extremista" en el país junto con las ideologías que las autoridades rusas consideran que se dirigen a promover ideas políticas "libres de hijos", entre las que se incluyen las ideas feministas, acción que fue condenada por Human Rights Watch.
Por estas acciones, las diversas plataformas rusas se vieron obligadas a censurar sus contenidos, haciendo recortes en series y largometrajes o, directamente, pantallas en negro.
Contenidos populares, como las series "Los Soprano" y "Juego de tronos", por ejemplo, vieron desaparecer escenas y diálogos con contenido homosexual. También se recortaron escenas en las que simplemente se mencionan prácticas sexuales entre más de dos personas.
Además del cine, la justicia rusa ha perseguido a las editoriales de libros, lo que llevó a muchas de ellas a retirar de la venta ediciones potencialmente problemáticas. A principios de año la editorial rusa Popcorn Books, procesada por "propaganda LGTB+" anunció su cierre.
Por otra parte, la policía ha hecho redadas contra librerías y locales de ocio donde se sospechaba que se celebraban eventos LGTBQ+.