EFE.- Después de 47 años de una prohibición en los hechos, meses de debates y apenas unos días de que terminaran las mayores protestas que ha tenido el país desde la fundación de la República Islámica, el gobierno de Irán aprobó un decreto que autoriza la expedición de permisos de conducir motocicletas a mujeres.
Mohamad Reza Aref, vicepresidente primero de Irán, firmó el decreto que "ordena a la Policía de la República Islámica emitir permisos de conducir para mujeres", informó este miércoles la agencia ISNA.
La aprobación de la medida se produce tras meses de debates en el país acerca de si se debía permitir a las mujeres conducir motos, algo que, en realidad, ya ocurriría en buena medida aunque fuera una práctica ilegal.
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El decreto establece además que la Policía debe formar a las aspirantes a conductoras, así como llevar a cabo los exámenes para obtener el permiso.
No se mencionaba a las mujeres
El motivo oficial de la "prohibición" era que el artículo 20 de la Ley de Tráfico iraní sólo menciona a "hombres" en su apartado sobre los permisos de conducción de motocicletas y ello ha llevado a las autoridades a no emitir licencias a mujeres hasta ahora.
Hace una semana, la vicepresidenta iraní para Asuntos de la Mujer y la Familia, Zahra Behrouz-Azar, anunció que esto cambiaría en los próximos días y explicó que las mujeres deberán atender cursos impartidos por otras mujeres y "en caso de escasez de personal, por hombres, siempre respetando las normas religiosas e islámicas".
La aprobación de la medida se produce tras las protestas más violentas en la historia de la República Islámica, que comenzaron por motivos económicos a finales de diciembre pero pronto pasaron a pedir el fin del sistema político fundado por el ayatolá Ruholá Jomeiní en 1979.
Según datos oficiales han causado 3 mil 117 muertos, mientras ONG opositoras como HRANA, con sede en Estados Unidos, sitúa la cifra en 6 mil 842 fallecidos, estudia otros 11 mil posibles homicidios, y más de 40 mil arrestos.
En su informe anual emitido este miércoles, Human Rights Watch denunció que en la República Islámica las mujeres y las niñas continúan haciendo frente a una grave discriminación y violencia, debido a leyes que les niegan derechos iguales a los de los hombres, en el matrimonio, el divorcio, la herencia y la custodia de los hijos, y las relegan a ser ciudadanas de segunda clase.