Este jueves se confirmó la muerte del pintor, escultor, arquitecto, ilustrador y muralista Pedro Friedeberg, considerado como el último surrealista de México.
Su familia dio a conocer que el artista de 90 años de edad murió en su casa de San Miguel de Allende, "con mucho amor y paz" y rodeado de sus seres queridos.
De Los Hartos a las Geometrías del Universo
Nacido el 11 de enero de 1936 en Italia, Friedeberg llegó a México a los tres años de edad cuando sus padres empacaron de la Segunda Guerra Mundial y deja un extenso legado en arte surrealista y la arquitectura fantástica.
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Estudió arquitectura en la Universidad Iberoamericana, donde conoció al escultor de origen polaco Mathias Goeritz (1915-1990), quien encabezaba el grupo de “Los Hartos”, donde también estaban José Luis Cuevas, Ida Rodríguez Prampolini, Jesús Reyes Ferreira y Alice Rahon.
Friedeberg decidió entonces dejar inconclusa su carrera para dedicarse de lleno a su producción artística, por consejo del propio Goeritz quien lo recibió en el movimiento artístico.
Por otra parte, "uno de los grupos con mayor influencia durante el primer auge del artista fue el de los surrealistas establecidos en México: Remedios Varo, Leonora Carrington, Bridget Bate Tichenor, Alan Glass y Kati y José Horna", se señala en su sitio web oficial.
De hecho, su primera exposición fue en 1959, en la Galería Diana, gracias al apoyo de la artista de origen español y radicada en México Remedios Varo.
Una de sus obras más icónicas es conocida como “La Mano-silla”, un mueble en forma de esta parte humana que permite sentarse en la palma mientras los dedos son el respaldo del asiento.
Originalmente creada en 1962, con el nombre de "Mano de Akhenatón", la obra le dio fama internacional en los siguientes años.
"Desde el principio de su carrera, el artista conjugó la pintura, el dibujo y la escultura con el diseño de mobiliario, gráfico y textil. Las sillas, mesas y relojes elaborados poco después de la mano-silla dan cuenta de ello".
Friedeberg regresó frecuentemente al tema de las manos y en junio de 2014 inauguró la muestra "Manos por México" en el Museo Franz Mayer.
Además de su trabajo como artista, Friedeberg formó junto con Xavier Girón la Galería La Chinche, en la Zona Rosa, "un área de la ciudad que en los años 70 fue un puntero de la vida cultural", se consigna en su sitio.
También "se relacionó con galeristas, intelectuales y filántropos como Edward James, Antonio Souza y las hermanas Pecanins, quienes convivieron con Friedeberg de manera personal, además de inspirar y financiar sus obras, o bien, organizar muestras de su trabajo".
En sus últimos años, Friedeberg dedicó una parte importante de su tiempo a la creación de obra en espacios públicos, y en agosto de 2024, inauguró la obra monumental: "Sinfonía de la Vida: Geometrías del Universo", que plasmó en las cúpulas del complejo arquitectónico del Museo de Historia Natural y Cultural Ambiental del Bosque de Chapultepec