El 26 de abril de 1937, la pequeña villa de Guernica en el País Vasco fue bombardeada indiscriminadamente durante 40 minutos por aviones de Alemania e Italia. En su momento, la gente en España y buena parte del mundo se horrorizó con la noticia; ahora, 99 años después, la memoria del suceso sigue viva sobre todo por el cuadro que pintó Pablo Picasso.
La localidad vasca fue destruida y gran parte de su población pereció en el acto bajo una lluvia de bombas, metralla y fuego. El 85% de los edificios de Guernica (271) fueron totalmente destruidos y el resto parcialmente afectado.
Esto sucedió antes de que empezara la Segunda Guerra Mundial (1 de septiembre de 1939) y a pesar de que la Convención de La Haya prohibía bombardear ciudades indefensas. Aquel fue el primer bombardeo aéreo indiscriminado sobre una ciudad indefensa, y el ensayo de futuros bombardeos que siguieron.
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Guerra Civil Española
La Guerra Civil Española inició tras el fracaso parcial del golpe de Estado del 17 de julio de 1936. Poco después, entre octubre y noviembre de ese año, la capital, Madrid, fue bombardeada de manera sistemática para conseguir doblegar su resistencia al bando sublevado.
Pero sería a lo largo de 1937 cuando el uso de terror aéreo contra la población civil se generalizó. En febrero, cientos de civiles fueron ametrallados por aviones italianos mientras caminaban por la carretera de Málaga a Almería. Desde comienzos de año, Valencia sufrió bombardeos de manera rutinaria mientras Jaén fue atacada el 1 de abril provocando159 muertos.
Durante la Ofensiva del Norte se produjeron los bombardeos aéreos que mayor impacto tuvieron en la opinión pública internacional: el 31 de marzo, Elorrio y Durango fueron bombardeadas sin ninguna causa por la Aviazione Legionaria.
Al mes siguiente, el 26 de abril, la villa Guernica fue arrasada, al igual que Durango, pero esta vez por la Legión Cóndor nazi, apoyada por aviones fascistas.
Las bombas incendiarias provocaron un nivel de fuego que no pudo ser sofocado en varios días. Sin embargo las fábricas de armamento y el puente de Errenteria, los únicos objetivos estratégicos de la villa de Gernika (en vasco), no fueron bombardeados.
El único propósito era sembrar el terror entre la población y ensayar nuevos tipos de bombas incendiarias y otros materiales para futuros bombardeos.
El general Francisco Franco ordenó a la prensa española que negara el bombardeo, por lo que en seguida se acusó a los "rojos" de ser causantes del horror. Pero la prensa internacional no repitió la mentira.
Del bombardeo al cuadro en blanco y negro del horror
El mundo enmudeció tras las crónicas de los corresponsales extranjeros que fueron los primeros en narrar aquel infierno, y Guernica se convirtió en símbolo del horror y la destrucción que provoca una guerra, en pleno siglo XX.
La noticia sirvió de inspiración a Pablo Picasso, quien justo se encontraba en proceso de creación para ejecutar una obra que representara al país en el Pabellón español en la Exposición Universal de aquel mismo año. Tras aquella masacre, el artista abandonó el tema en que estaba trabajando.
En 233 frenéticas sesiones de trabajo, Picasso concluyó "Guernica" su famoso cuadro en blanco y negro, na representación de los horrores de aquel infame bombardeo, la sinrazón de la barbarie de la guerra.
Picasso cobró por la obra al gobierno de la República, que precisamente no pasaba por un buen momento económico, y lo donó al pueblo español con la condición de que se devolviera a España cuando se restableciera "la democracia" en el país. Mientras tanto la obra esperó en Nueva York.
El "Guernica" ha estado en EU, París y ahora en el Museo Reina Sofía de Madrid, de donde hay quienes dicen que o debe salir.
Se ha sugerido que el cuadro vaya al País Vasco, pero mientras unos quieren que se conserve en la villa de Guernica, otros dicen que su ubicación ideal debería de ser el famoso museo Gugenggein de Bilbao, cuyo emblemático edificio tan visitado se lleva el protagonismo ante lo escueto y pobre de su contenido.