EFE.- La familia real británica asistió este domingo a la misa de Pascua en la capilla de San Jorge del castillo de Windsor, en ausencia de las princesas Beatriz y Eugenia, mientras persiste la polémica por los vínculos de su padre, el expríncipe Andrés, con el pederasta estadounidense Jeffrey Epstein.
Los reyes Carlos III y Camila encabezaron la comitiva, seguidos de los príncipes de Gales, Guillermo —heredero al trono— y Catalina, junto a sus tres hijos, además de la princesa Ana y su esposo, Timothy Laurence, y el príncipe Eduardo y su familia.
Por acuerdo con el monarca, Beatriz, de 37 años, y Eugenia, de 36, no participaron en el tradicional evento familiar aunque, según fuentes de palacio, esto no significa que no vayan a ser invitadas a otros encuentros en el futuro.
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El año pasado, sus padres, Andrés Mountbatten-Windsor y Sarah Ferguson, sí estuvieron presentes, al no tratarse de un compromiso oficial, pero en esta ocasión tampoco asisten, en un momento en que la monarquía está en el punto de mira por su gestión de la crisis.
En el caso de los príncipes de Gales, en 2025 no acudieron a Windsor, en el sureste de Inglaterra, por encontrarse en su residencia en el condado de Norfolk, en el este inglés, mientras que en 2024 también se ausentaron debido a que Catalina estaba en tratamiento oncológico.
La ausencia hoy de Beatriz y Eugenia se produce en medio del escándalo que rodea a su padre, detenido en febrero por sospechas de conducta indebida en el ejercicio de cargo público al transmitir supuestamente información confidencial del Gobierno británico a Epstein cuando era enviado comercial del Reino Unido.
Además, en 2022 el antiguo duque de York alcanzó un acuerdo con la ya difunta Virginia Giuffre para evitar un juicio civil en Estados Unidos por presunto abuso sexual cuando ella era menor, con intermediación del magnate, que murió en la cárcel en 2019 cuando esperaba juicio por tráfico sexual de menores.
El pasado octubre, Carlos III despojó a su hermano de todos sus títulos y su exesposa, Sarah Ferguson, también perdió sus distinciones, si bien las sobrinas del soberano mantuvieron el estatus de princesas.
No obstante, la presencia de las nietas de Isabel II en actos oficiales se ha visto reducida tras la publicación de documentos judiciales estadounidenses que las mencionan en el contexto de los contactos de su madre con Epstein.
Así, según los 'archivos Epstein', en 2009 Ferguson las llevó a EE.UU. para verse con el millonario, pocos días después de que este saliera de prisión tras ser condenado en 2008 por delitos sexuales contra una menor, cuando las princesas británicas tenían ya 19 y 20 años.
Beatriz y Eugenia, que al parecer mantienen una buena relación con sus primos, los príncipes Guillermo y Enrique —que actualmente vive en California—, asistieron con el núcleo de la familia real al servicio religioso de Navidad el pasado diciembre en la finca de Sandringham, en el este de Inglaterra.