La compañía estadounidense 1715 Fleet informó el hallazgo arqueológico de más de mil monedas, las cuales fueron acuñadas en México, Bolivia y Perú, y estarían valuadas en más de un millón de dólares.
El hallazgo ocurrió en la denominada “Costa del Tesoro”, de Florida, en una epedición a cargo del capitán Levin Shavers y la tripulación del M/V Just Right, los cuales recuperaron más de mil monedas de plata y cinco de oro, llamadas escudos. Así como otros objetos raros de este mismo metal valioso.
Las monedas, conocidas como "real de a ocho", fueron acuñadas en las colonias españolas, las cuales se encontraban en México, Bolivia y Perú.
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Muchas de las monedas encontradas aún conservan su fecha de y marcas de ceca (símbolos, letras o inscripciones en una moneda que indican la casa de la moneda o lugar donde fue acuñada), lo que les da un valor agregado tanto para los historiadores como para los coleccionistas.
"Su estado de conservación sugiere que formaban parte de un mismo cofre o cargamento que se hundió cuando el barco se partió en dos debido a la furia del huracán" indicó 1715 Fleet.
Dicha empresa es la única designada oficialmente por el sistema de Cortes de Distrito Federales de los Estados Unidos para ser el preservador legal de los artículos recuperados en la zona.
Flota del Tesoro de 1715
Una flota de barcos españoles zarpó de La Habana, Cuba, el 24 de julio de 1715 con destino a Sevilla, España, de acuerdo con registros se estima que salieron del puerto aproximadamente 12 barcos, uno de los cuales era un barco francés, según la empresa.
Los barcos partieron de Cuba, cargados con tesoros documentados y de contrabando, y pusieron rumbo a través del Estrecho de Florida para seguir la corriente del golfo y cruzar el océano Atlántico hasta España.
De acuerdo con la empresa, el 31 de julio de 1715 un huracán destrozó todos los barcos contra los arrecifes, justo enfrente de zona de la costa este de Florida. El único navío que no sufrió daños fue el francés, ya que se había adelantado.
Fue hasta el año de 1928 que uno de los barcos fue descubierto por William Beach al norte de Fort Pierce Inlet y fue objeto de un intenso rescate durante los siguientes 50 años.
"Su significado histórico no se entendió, sino hasta más tarde. En la década de 1980, Florida dejó de emitir permisos de salvamento en el pecio y lo inauguró como la primera Reserva Arqueológica Subacuática del estado", según 1715 Fleet - Queens Jewels, LLC.