Un juez estadounidense desestimó este lunes cargos penales contra el exdirector del FBI James Comey y la fiscal general de Nueva York, Letitia James, porque la fiscal federal electa por el presidente Donald Trump para llevar adelante los casos fue designada ilegalmente, en lo que supone un duro golpe a los esfuerzos para perseguir a quienes Trump considera enemigos.
El fallo desestima dos casos que Trump había solicitado públicamente al presionar a los líderes del Departamento de Justicia para que tomaran medidas contra figuras de alto perfil que lo habían criticado y habían liderado investigaciones sobre su conducta.
Lindsey Halligan, antigua abogada personal de Trump, fue nombrada fiscal federal interina del Distrito Este de Virginia en septiembre para hacerse cargo de ambas investigaciones, a pesar de no tener experiencia previa en la persecución penal.
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Comey y James, que enfrentan cargos separados, se unieron para impugnar la designación de la fiscal interina del Distrito Este de Virginia, Lindsey Halligan, alegando que no ocupaba el cargo de manera legal cuando levantó la acusación contra estos dos oponentes políticos de Trump.
La decisión no es una absolución ni un cierre definitivo, la fiscalía de Estados Unidos podrá volver a presentar cargos en un futuro una vez corregidos los errores que motivaron la desestimación.
Las defensas de Comey y James habían denunciado la "inusual" manera en la que Halligan, de 36 años y sin experiencia previa como fiscal, presentó personalmente las acusaciones en documentos que solamente llevan su firma, después de que varios de sus subordinados se negaran a hacerlo.
Halligan fue nombrada por Trump como fiscal federal interina de Virginia el 22 de septiembre, luego de que su antecesor, Erik Siebert, renunciara por aparente presión del presidente tras cuestionar la solidez de las evidencias para seguir adelante con los casos contra Comey y James.
Con información de Reuters y EFE