EFE.- Un cuarto de millón de venezolanos quedará expuesto a la deportación desde la medianoche de este viernes cuando caduque el Estatus de Protección Temporal (TPS) que los resguarda, lo que supone un duro golpe para los migrantes que prefieren quedarse en las sombras a regresar a su país.
“No podemos regresarnos a Venezuela, allá ya no queda nada para nosotros, prefiero quedarme en la clandestinidad”, dice en una entrevista telefónica con EFE Oriana, una migrante venezolana que optó por no brindar su apellido.
La mujer de 38 años de edad, madre de una adolescente de 15 años de edad, cuenta que vivió en Florida por más de cinco años, pero recientemente decidió mudarse y establecerse en otro estado, tras la decisión del gobierno del presidente Donald Trump de poner fin al amparo a los venezolanos concedido por Joe Biden.
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El TPS protege a los beneficiados de la deportación y les otorga un permiso de trabajo, uno que Oriana perderá desde este viernes.
“Dejé de usar ese permiso, me estoy adaptando a mi nueva realidad”, cuenta la migrante.
La venezolana no quiso dar detalles sobre dónde se establecerá, o cómo se mantendrá, tras perder la autorización de empleo, pero asegura que desconectará su número celular y comenzará “una nueva vida” en la clandestinidad, en Estados Unidos.
Aún hay esperanza
“Soy consciente de que con el TPS tuvimos un privilegio frente a otros migrantes como los colombianos o mexicanos, pero de ellos aprendí que no hay que perder las esperanzas y que hay que aguantar hasta donde más se pueda”, agregó.
Una actitud que aplaude José Palma, coordinador de la Alianza TPS, una coalición que encabeza una demanda contra el gobierno del republicano para mantener con vida el amparo.
“La lucha sigue en las cortes, no se ha dado la última decisión”, advierte el activista.
La querella legal busca proteger a dos grupos de venezolanos amparados, los de 2021 que son alrededor de 250 mil a los que se les termina hoy el TPS, y los beneficiarios de la extensión de 2023, unos 350 mil, quienes quedaron desprotegidos desde el mes pasado cuando la Corte Suprema permitió a la Casa Blanca seguir con sus planes mientras la batalla en los tribunales inferiores continúa.
El caso se encuentra en el Noveno Circuito de Apelaciones donde un panel escuchará argumentos de ambas partes, después que la administración de Trump recurriera a un fallo de un juez federal que dictaminó que la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, excedió su autoridad legal al terminar con el amparo y que su decisión era "arbitraria y caprichosa".
Palma no descarta que la batalla legal llegue nuevamente al Supremo, donde los jueces deberán considerar por completo el caso.
En total, son 600 mil venezolanos que desde esta medianoche quedarán en riesgo de detención y deportación inmediata, lo que supone el mayor número de personas que han perdido el TPS, en la historia del amparo.
Esta no es la primera vez que Trump se enfrasca en una pelea contra el beneficio establecido en 1990, en su primer mandato intentó terminar con la protección a migrantes de seis países, la mayoría centroamericanos, pero perdió la batalla legal.
“Ya ganamos una vez en la corte, podemos volver a lograrlo”, indica Palma.
La Alianza TPS también está presionando en el Congreso estadounidense a favor de varios proyectos de ley con apoyo bipartidista que otorgaría la legalización permanente a los beneficiados por el programa de decenas de países.
¿Quiénes corren mayor riesgo?
Pero ambas opciones requieren tiempo, algo que los venezolanos parecen no tener ante la arremetida de las autoridades migratorias para cumplir con la meta del presidente Trump sobre deportar a un millón de personas en un año.
Fernando Romo, abogado de migración y principal asesor jurídico de la Asociación de Salvadoreños de Los Ángeles (ASOSAL), explicó a EFE que los que corren un riesgo de detención inmediata, tras perder el TPS, son aquellos que tenían una orden de deportación previa.
“El TPS pone un paro a las órdenes de deportación, pero al perder el amparo esta orden se activa y seguramente van a ser buscados por los agentes migratorios”, ahonda el abogado.
No obstante, el jurista explica que los migrantes que han perdido el TPS aún tienen otras opciones como solicitar asilo, y aunque estos procesos “no son fáciles de ganar” representan una posibilidad para los venezolanos.